La comunidad de La Plata se encuentra conmocionada tras la revelación de una escalada de macabros hallazgos en las inmediaciones de la Megatoma de Los Hornos. Durante la emisión del programa radial «Todo no se puede» en La Cielo 103.5, conducido por Juan Cruz Coscarelli junto a su equipo de producción, el movilero Nico Chillón entrevistó a dos reconocidos rescatistas de la región: Ezequiel Kelo y Fran Ustares. Ambos proteccionistas expusieron una dramática realidad caracterizada por la extrema crueldad hacia los animales domésticos en la zona periférica del distrito.
Los activistas informaron sobre el descubrimiento de una preocupante cantidad de cadáveres caninos diseminados en el predio y terrenos colindantes durante los últimos días. Según detallaron en el informe periodístico, los animales presentaban signos evidentes de amputaciones, decapitaciones y vejámenes de diversa índole. La situación generó un estado de alerta máxima entre las entidades protectoras y los propios vecinos del barrio, quienes comenzaron a organizarse para recolectar pruebas y testimonios antes de que las escenas del crimen sean alteradas.
La gravedad de las imágenes transmitidas en la señal de streaming motivó la reacción inmediata de los oyentes, mientras los entrevistados detallaban las deplorables condiciones de violencia en las que fueron hallados los cuerpos. Con más de una década de labor comunitaria en la contención de la fauna urbana, los rescatistas remarcaron que nunca antes habían registrado un nivel de saña tan concentrado y sistemático en un perímetro geográfico determinado dentro del partido de La Plata.
Animales con dueños y sospechas de rituales en octubre
Durante la entrevista, Ezequiel Kelo precisó que ya se han contabilizado formalmente más de diez ejemplares sin vida en circunstancias idénticas. “Estamos con un tema muy delicado sobre la matanza en este mes, que es un mes donde hay mucho sacrificio por el mes de los muertos. Hemos encontrado muchos animales con signos de tortura; hay un perro sin cabeza, otros que nos han dicho que los han encontrado colgados en los árboles”, declaró alarmado el proteccionista, al tiempo que remarcó que las víctimas aparecen dispuestas en grupos de tres o cuatro especímenes.
Por su parte, Fran Ustares desestimó las hipótesis iniciales que atribuían las muertes a disputas entre jaurías o a la condición de abandono de perros callejeros. “Son perros que estaban realmente bien cuidados, no estaban desnutridos ni nada. Todos con dueños y no en situación de calle. Se han encontrado en lugares que no son descampados y donde la gente pudo haber visto algo”, aseveró Gustávez. El especialista enfatizó que octubre es un período sumamente crítico en el ámbito del proteccionismo animal, motivo por el cual suelen suspenderse temporalmente los procesos de adopción de felinos y caninos con pelajes de color blanco o negro.
Los entrevistados vincularon estas prácticas con la proliferación de sustracciones domiciliarias en barrios vulnerables de la periferia platense. Según manifestaron, decenas de frentistas denunciaron el robo de sus mascotas mediante la apertura forzada de portones y la rotura de cierres perimetrales. Posteriormente, los propietarios reconocen a sus animales a través de las imágenes publicadas por las organizaciones de rescate, descubriéndolos mutilados o gravemente heridos en fosas y matorrales cercanos al asentamiento.
La imposibilidad de rescate por el mal estado de las calles
A la extrema severidad de los hechos denunciados se le suma un obstáculo logístico estructural: las deficiencias de infraestructura vial en el predio de la Megatoma. Ezequiel Kelo remarcó que el anegamiento de los accesos y la ausencia de mantenimiento en las calles de tierra impiden el ingreso de vehículos de emergencia veterinaria para salvar a los ejemplares que aún se encuentran con vida. “Tenemos animales rescatados de ahí apuñalados en los ojos, con heridas muy grandes y con tratamientos muy largos para lograr que no se nos mueran”, graficó el rescatista durante el informe.
La labor asistencial no se limita únicamente a la recolección de restos, sino que abarca la contención de animales sobrevivientes que demandan cirugías complejas y estadías prolongadas en centros de recuperación. En este marco, los proteccionistas insistieron en que existe un patrón de comportamiento social alterado en la zona, donde la agresión hacia la fauna local opera como un indicador preliminar o paralelo de hechos de violencia humana e intrafamiliar de mayor envergadura.
La falta de tramas urbanizadas operables dentro del asentamiento frena la llegada oportuna de los voluntarios ante los llamados desesperados de la comunidad. Esta demora logística suele resultar fatal, puesto que la dilación de pocas horas determina el deceso por sangrado o infección de las mascotas brutalmente atacadas. Ante este panorama, el equipo de voluntarios reiteró el pedido a las autoridades gubernamentales para que faciliten el acondicionamiento mínimo de los carriles de circulación interior.
Investigación judicial a cargo de la UFI Nº 17 de La Plata
La gravedad de la situación impulsó la apertura de actuaciones judiciales en el departamento judicial local. El caso se encuentra bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFI) Nº 17, conducida por la fiscal Eugenia Di Lorenzo, fuertemente abocada a la investigación de delitos vinculados al maltrato animal, la crueldad y la violencia de género en los municipios de La Plata, Berisso y Ensenada. La fiscalía se encuentra recolectando material fotográfico, testimonios presenciales e informes veterinarios para identificar a las personas involucradas.
En paralelo a las pericias correspondientes, la administración de justicia comenzó a implementar resoluciones preventivas en la región. “Hay protocolos mediante los cuales la fiscalía está mandando a los maltratadores a hacer cursos de rehabilitación, porque la sociedad está muy dañada”, explicó Kelo durante la entrevista en La Cielo 103.5. Asimismo, los rescatistas mencionaron su intervención continua en procedimientos policiales paralelos, como el reciente resguardo de mascotas que quedaron desamparadas tras el desarrollo de un hecho de homicidio en las cercanías.
Finalmente, los activistas pusieron a disposición de la ciudadanía diversos canales de comunicación para canalizar aportes probatorios, fotografías o datos que permitan individualizar a los responsables de los crímenes. Las personas que dispongan de información útil pueden comunicarse de manera confidencial al número telefónico de emergencias 911, dirigirse a la comisaría de la jurisdicción correspondiente o contactar directamente a los proteccionistas a través de sus perfiles oficiales en redes sociales (Facebook e Instagram: Ezequiel Kelo y Franco Ustares) o vía telefónica al 221-531-0264.


