La Quinta Marcha Federal Universitaria en defensa del presupuesto de la educación superior registró un episodio inédito cuando gases lacrimógenos ingresaron directamente a la zona del escenario principal mientras los oradores hacían uso de la palabra. En diálogo con Albino Aguirre y Nuria González Rouco en el programa “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO FM 103.5, el presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) Joaquín Carvalho, relató la secuencia vivida sobre la plataforma montada en la Plaza del Congreso Nacional. “Es una vergüenza”, aseveró el dirigente estudiantil al describir cómo el operativo de seguridad rodeó una manifestación que se desarrollaba con absoluta tranquilidad.
El acto comenzó con intervenciones de representantes de áreas de discapacidad, salud pública y defensores de la tierra, desarrollándose con normalidad. Sin embargo, la situación cambió drásticamente al subir la dirigencia universitaria al estrado. “Empezamos a ver cómo el gas lacrimógeno empezaba a entrar por nuestros ojos y por cada uno de los que estábamos presentes ahí”, denunció Carvalho, agregando que a medida que avanzaban los discursos “los cartuchos de gas lacrimógeno” caían cada vez más cerca de la plataforma.

Denuncia pública y cierre anticipado para evitar heridos
A pesar de que el escenario estaba ubicado a considerable distancia del vallado policial y de espaldas al edificio parlamentario, el humo alcanzó de lleno a los oradores en el tramo final de la jornada. “Cuando me toca cerrar el acto teníamos una humareda del gas al lado nuestro”, detalló Carvalho, quien intervino como último orador en representación del estamento estudiantil. Ante la concentración del gas irritante, los organizadores decidieron apresurar la finalización del acto emitiendo una advertencia a la multitud.

“Tomamos la decisión de cerrar el acto más allá del documento con una denuncia pública de que estaban reprimiendo, de que estaban tirando gases lacrimógenos, porque nos parecía que también hay una responsabilidad sobre eso”, explicó el titular de la FUA. La prioridad de la conducción radicó en descongestionar la plaza sin registrar víctimas ni aprehendidos, “la búsqueda era que termine ese acto en paz y que no haya ningún herido que no haya ningún detenido”. Asimismo, Carvalho desmintió categóricamente las publicaciones de funcionarios gubernamentales en redes sociales sobre supuestos incidentes provocados por alumnos, “no hay ningún estudiante universitario que esté peleando con la policía, todos los estudiantes universitarios estábamos en la plaza y estábamos manifestándonos y escuchando el acto final”.
La paradoja del operativo y el quiebre de la vía democrática
Al comparar el comportamiento de las fuerzas de seguridad con movilizaciones anteriores, tanto los periodistas como el dirigente señalaron un quiebre respecto al proceder habitual. “Esta es la quinta marcha y en las cuatro anteriores fueron marchas multitudinarias cada una con su dimensión y con su especificidad, pero no hemos tenido ni siquiera un problema de este tipo con las autoridades policiales”, remarcó Carvalho. Para el referente universitario, lo ocurrido marca un retroceso institucional, “me parece que desbordó cualquier intento por discutir de manera democrática”.
Por su parte, el periodista Albino Aguirre analizó la paradoja planteada por el despliegue policial en relación con las convocatorias previas, donde los efectivos se mantenían distantes. “Se da esta paradoja, ¿no? Que cuando la policía se corre no pasa nada”, reflexiono el conductor al repasar el impacto del operativo sobre una columna pacífica.
El trasfondo del conflicto: salarios, presupuesto y fallos judiciales
El impacto de los gases sobre el escenario visibilizó el nivel de tensión en torno a la crisis financiera que atraviesa el sistema de educación superior. Durante el programa radial se enfatizó que el reclamo de fondo afecta directamente la operatividad de las instituciones, “se está discutiendo el presupuesto universitario, la guita que cobran los docentes, los no docentes, la guita que requieren las universidades para poder funcionar”.
A su vez, se recordó que la demanda cuenta con el aval de normativas ratificadas por la vía judicial, “una ley sancionada por el Congreso de la Nación, ratificada en varias instancias en la justicia, al punto que hasta la Corte Suprema se expidió en ese sentido y eso no se cumple en la Argentina”. Mientras desde el Poder Ejecutivo se insiste en negar la existencia de un ajuste en las partidas, la comunidad universitaria alerta sobre el deterioro crítico de los sueldos y de los gastos de funcionamiento esenciales.



