Una de las instituciones referentes en materia de salud mental y recuperación de consumos problemáticos de la región capital bonaerense se encuentra de festejo. La Comunidad Terapéutica Darse Cuenta celebra sus 30 años de trayectoria continuada en la atención integral de las adicciones. Desde sus primeros pasos en 1996, la entidad se posicionó como un espacio pionero en La Plata y la zona, ofreciendo una respuesta profesional y humana a cientos de familias afectadas por esta compleja problemática social.
El festejo de este nuevo aniversario se llevará a cabo el próximo sábado en su sede ubicada sobre la calle 167, entre 62 y 63. Durante la transmisión del programa “Todo no se puede” por La Cielo 103.5, conducido por Juan Cruz Coscarelli junto a Fabio, el movilero Nico Chillón recorrió las amplias instalaciones junto a Hernán Ruiz, fundador y pilar del proyecto. En un emotivo diálogo en vivo, el referente repasó el origen de la institución, la evolución de las adicciones en estas tres décadas y el modelo de trabajo que les permite mantener uno de los índices de rehabilitación más altos del país.
Respecto de aquellos comienzos a mediados de los años noventa y la fe necesaria para emprender la tarea, Ruiz recordó con nostalgia a su compañero de ruta y cofundador: “Iniciamos en el año 96, en la sede que estaba en City Bell, que todavía siguen estando los carteles, un lugar que fue prestado por una señora, porque la verdad que vinimos a hacer un poco de patria porque no teníamos plata, y junto con Horacio, que fue el cofundador conmigo empezamos a armar esta institución, empezar a armar todo lo que es papelería, todo lo que es el armado institucional”.
Crecimiento edilicio, nuevas sedes y el flagelo del juego online
Con el paso del tiempo y ante la creciente demanda de asistencia, la comunidad fue expandiendo sus fronteras físicas. En el año 2000 lograron asentarse en la propiedad de 167 y 60, para luego, mediante el acceso a créditos y apoyo estatal, adquirir el predio actual. Actualmente la institución gestiona dos sedes principales en La Plata y proyecta sumar una tercera unidad funcional. A esto se le añade una sede de atención ambulatoria y reinserción en la provincia de Chaco, pensada estratégicamente para brindar contención a los pacientes derivados de la Mesopotamia.
Paralelamente al crecimiento edilicio, los perfiles de consumo han experimentado transformaciones profundas que obligaron a la comunidad a adaptar sus programas terapéuticos. Además de abordar todo el espectro de dependencias a sustancias químicas, el equipo profesional ha comenzado a tratar activamente la ludopatía digital, una problemática disparada por la masividad de los teléfonos inteligentes y las facilidades de acceso a las apuestas en línea.

Sobre esta emergente demanda social y la actualización de sus tratamientos, el fundador de la institución explicó: “Hoy estamos incorporando también lo que es el tema juegos porque es un tema creciente. En el último tiempo hubo situaciones que han impulsado que esto crezca, que cualquiera pueda participar del juego, ha puesto una situación social donde el querer lograr salvarse con la apuesta es una de las cosas que nos ha traído a empezar a trabajar con esta situación”.
Metodología de trabajo, laborterapia y un alto índice de recuperación
El modelo terapéutico que se aplica dentro de los predios se estructura sobre la base del trabajo en equipo, la contención médica y la ocupación constante. Durante las mañanas, los residentes realizan actividades de laborterapia —como jardinería y mantenimiento de las hectáreas del lugar—, que se complementan con un esquema semanal intensivo de 14 talleres grupales, sesiones individuales de psicología, atención psiquiátrica, asistencia social y capacitaciones de oficio orientadas a brindarles herramientas laborales concretas para el momento del alta.

Uno de los datos más significativos de la institución reside en la efectividad de su abordaje. Con puertas abiertas a la comunidad y entrevistas de orientación completamente gratuitas para guiar a las familias que consultan, la tasa de éxito del programa alcanza valores sobresalientes dentro del ámbito de la salud mental a nivel nacional.
Al ser consultado sobre las estadísticas de efectividad del tratamiento, Hernán Ruiz detalló con precisión: “Nosotros tenemos uno de los más altos del país, el 60% de los chicos que terminan el tratamiento quedan rehabilitados, por supuesto te estoy hablando de 60, significa que de cada 10 hay 4 que vuelven a recaer, lo bueno del programa que nosotros llevamos adelante es que la mayoría de los chicos que tienen una recaída vuelven a buscar a la institución el trabajo para poder ver qué es lo que falló”.
La consolidación de una red humana y un emotivo festejo
Detrás del funcionamiento de la Comunidad Terapéutica Darse Cuenta opera un equipo interdisciplinario compuesto por cerca de 50 profesionales que conviven con los casi 90 residentes en régimen de internación y con una cantidad similar de pacientes que transitan la etapa ambulatoria de reinserción social. Esta última etapa resulta clave, ya que implica la vuelta progresiva al hogar, la búsqueda laboral y el reacondicionamiento de los lazos afectivos.

El éxito sostenedor de este esquema no sería posible sin la articulación comunitaria. La institución ha consolidado a lo largo de 30 años una extensa red institucional en la que participan activamente el municipio, empresas privadas que otorgan oportunidades laborales a los jóvenes recuperados y familias comprometidas. Todo este trayecto tendrá su punto culminante este sábado con una gran fiesta familiar que incluirá shows de música en vivo a cargo de bandas locales y grupos integrados por los mismos residentes.
Para finalizar, Ruiz sintetizó la filosofía de vida que intentan transmitir día a día a quienes ingresan buscando una oportunidad: “Darse cuenta es una familia que trata de inculcar un montón de valores que se han perdido… Nosotros estamos en ese trabajo de volver a la base, de volver a darles nuevamente ese mensaje que hay que vivir bien, que hay que estar bien, que se puede, que hay que ser feliz, que hay que luchar. Nada es fácil, las dificultades las tenemos todos, pero lo importante es que eso no desequilibre y que no haga que uno no quiera llevar este camino de sentirse sano”.


