Dos disparos dentro del baño de una escuela secundaria terminaron con un alumno internado y otro detenido. El episodio ocurrió en la Escuela N.º 58 de González Catán, en La Matanza, cuando un adolescente de 17 años manipulaba una pistola junto a un compañero de 18.
La víctima recibió impactos en el abdomen y en uno de sus brazos. Según el relato que dio mientras recibía atención médica, el otro joven, a quien conocía y consideraba su amigo, le estaba mostrando el arma cuando se produjeron los disparos.
Esa versión es uno de los elementos que analiza la investigación, pero todavía debe establecerse cómo se desencadenó el episodio y en qué circunstancias se accionó la pistola. El estudiante herido permanecía internado en el Hospital Simplemente Evita, con una evolución favorable, aunque la lesión abdominal era considerada delicada.
El hecho ocurrió el miércoles, minutos antes de las 13, cuando comenzaba el ingreso de los estudiantes del turno tarde. La situación obligó a interrumpir la actividad escolar y generó preocupación entre alumnos y familias.
El traslado a Marcos Paz duró poco para “El Concheto”: por qué volvió a la cárcel de Devoto
El arma y los cargos que podrían complicar al adolescente
El joven de 17 años quedó detenido mientras la Justicia avanza para determinar su responsabilidad. Entre las cuestiones centrales está establecer si corresponde investigar el episodio como una tentativa de homicidio o si los elementos reunidos permiten encuadrarlo en otros delitos vinculados con el uso del arma y las lesiones provocadas.
También se analiza la posible tenencia ilegal de un arma de fuego. La pistola utilizada es una Bersa y los investigadores buscan establecer cómo llegó a manos del adolescente, si pertenecía a un familiar y bajo qué circunstancias pudo acceder a ella.

La calificación legal definitiva depende de las pruebas reunidas y de la reconstrucción de lo ocurrido. La versión del joven herido, que describió los disparos como consecuencia de la manipulación del arma, no determina por sí sola la responsabilidad penal del acusado.
Por tratarse de un menor de edad, su situación judicial debe tramitarse bajo las reglas aplicables al régimen penal juvenil. La investigación deberá precisar las circunstancias del hecho, el origen del arma y la conducta que se le atribuye antes de avanza


