Durante la mañana de este martes, el programa “Palabras más palabras menos”, emitido por La Cielo 103.5 y conducido por Albino Aguirre, abordó una problemática que angustia a los habitantes de la zona de Parque Saavedra de la ciudad de La Plata. En una jornada marcada por temperaturas polares, el periodista Nicolás Chillón se trasladó con el móvil de la radio hasta la calle 16, entre 63 y 64, para recoger el testimonio de Horacio, un vecino que sufrió el robo de los componentes de cobre de su medidor de gas.
El relato de Horacio permitió escuchar y ver la vulnerabilidad de los ciudadanos ante una modalidad delictiva que, aunque parece menor por el valor del botín, genera perjuicios económicos y riesgos de seguridad descomunales.
El vecino relató que su incidente fue ya hace unos días y ocurrió durante la noche, que advirtió la situación al salir de su casa y encontrar la casilla de gas forzada. Al intentar cerrarla, notó que el caño de cobre había sido doblado, lo que impedía el cierre correcto del nicho: “Vengo por la calle y veo la casilla de gas abierta… cuando la voy a cerrar encuentro un tope y era que habían forzado el caño de cobre“. Esto se sigue repitiendo en otros domicilios hasta aún en las últimas horas.
Un daño desproporcionado
Lo más indignante de esta situación es la brecha entre la ganancia del delincuente y el costo de reparación para la víctima. Según explicó Horacio, los ladrones buscan reducir estos fragmentos de cobre por apenas unos pesos:
“Se encarece el arreglo con la mano de obra. 200.000 pesos para que no pudieran llevarse un cañito de cobre que nos decían que vale 8.000 pesos el kilo”
A este costo económico se suma el peligro latente de una tragedia. “Hacen 50 desastres y no les hacen nada porque es hurto menor”, lamentó Horacio ante los micrófonos de La Cielo.
La preocupación radica en que una fuga de gas en plena vía pública, ante el paso de cualquier persona podría provocar un accidente de magnitudes impensadas: “Si llega a quedar perdiendo uno, pasa alguien, no sé, fumando, puede provocar un accidente”.
Además, la empresa prestataria Camuzzi confirmó al vecino que no se trata de un hecho único, sino de una modalidad “barrida” que afecta a múltiples viviendas en las calles 13, 14, 15, 68 y 69.
Barrio bajo asedio
El testimonio de Horacio también brindó un crudo panorama sobre la inseguridad generalizada en la zona de Parque Saavedra. A pesar de que el emblemático espacio público está siendo intervenido por obras de puesta en valor que han alterado la circulación habitual, los vecinos aseguran sentirse desprotegidos. El propio hijo de Horacio fue víctima de un violento robo con arma blanca a escasos metros de su vivienda el año pasado.
Esta sensación de miedo constante modificó los hábitos de la comunidad. Horacio confesó que los vecinos ya no se sienten seguros caminando por el barrio, especialmente en horarios de oscuridad. “Uno se siente más seguro arriba de un auto”, señaló, explicando que incluso para trayectos cortos los familiares se acompañan mutuamente en vehículos para evitar ser abordados en la calle.
La falta de denuncias formales es otra constante, alimentada por la percepción de que la burocracia no suele traer soluciones ante estos delitos.
La solución preventiva
Ante la repetición de estos ataques, la recomendación técnica es eliminar el incentivo para el robo. Por sugerencia de su gasista, Horacio reemplazó el antiguo caño de cobre por uno de acero recubierto de plástico (el característico caño amarillo), que carece de valor de reventa en el mercado ilegal.
“Ahora no tienen nada atractivo, ven que no pueden sacar nada útil”, concluyó Horacio, instando a sus vecinos a adoptar este mecanismo de prevención.
El cierre de la nota en La Cielo dejó un mensaje de alerta para toda la región platense, instando a los frentistas a estar atentos y proteger sus instalaciones para no quedar privados de un servicio esencial en medio de las gélidas temperaturas de agosto.

