En una jornada marcada por el recuerdo y la reflexión a medio siglo de la Noche de los Lápices, las calles de La Plata viven, un año más, la movilización juvenil. Durante una entrevista radial transmitida por La Cielo 103.5 en el programa “Todo no se puede“, conducido por Juan Cruz Coscarelli y con la cobertura desde el móvil del cronista Nicolás Chillón, Bruno, referente de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), de 17 años, analizó el significado histórico y la vigencia de esta fecha emblemática.
Banderas del pasado y luchas del presente
A 50 años de los secuestros y desapariciones perpetrados por la última dictadura militar, los estudiantes de hoy asumen una clara misión intergeneracional. “Nos organizamos para levantar la bandera de nuestros compañeros detenidos desaparecidos, compañeros que militaban en la UES hace 50 años y que fueron secuestrados, torturados y asesinados por una dictadura que vino a arrancarnos los sueños”, expresó Bruno, el joven militante adolescente.
Frente a este legado, el estudiante remarcó que “tenemos la misión de reivindicarlos, de recordarlos y de recuperar todos esos proyectos que tanto nos quisieron borrar”.
El testimonio adquiere un valor especial al considerar el paso del tiempo y el riesgo de percibir el horror dictatorial como algo remoto. Sobre este punto, el joven subrayó que aquellos militantes de los años setenta “tenían nuestra edad, eran tal como nosotros” y contaban con “amigos, familia, hobbies”, advirtiendo que “puede volver a pasar en cualquier momento si los estudiantes no conservamos memoria, si los estudiantes no clamamos por una sociedad que sea realmente democrática y que respeten nuestros derechos”.
Reivindicaciones que van más allá del boleto
Las preocupaciones actuales del movimiento estudiantil trascienden el reclamo histórico del transporte. Desde la UES señalaron que “los estudiantes de la noche de los lápices no militaban únicamente por el boleto secundario”, sino por causas como el “desfinanciamiento educativo” y el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Estas problemáticas impactan en las condiciones de las escuelas y en los salarios docentes. Asimismo, remarcaron la importancia de la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza, recordando que figuras como María Claudia Falcone y ‘Panchito’ López Muntaner (alumnos del Bachillerato de Bellas Artes) también asistían a comedores populares para ayudar a sus compañeros.
En tiempos donde suele juzgarse a las nuevas generaciones como superficiales, inmersas en las redes sociales o ajenas a la historia nacional, la profundidad de este chico de 17 años resulta reveladora.
Con una claridad conceptual que evoca la articulación discursiva de la juventud de los años setenta y ochenta, el estudiante admitió que, si bien su colegio funciona como “una burbuja muy linda”, afuera “la juventud tiene menos conciencia de los sucesos ocurridos durante la dictadura y de la historia nacional en general”.
Sin correr el eje de la conmemoración, su postura deja de manifiesto que no toda la juventud vive al margen del compromiso social ni de lo que definió como un ejercicio necesario de “justicia histórica”.
La agenda de la jornada de memoria en las calles
La jornada de homenajes contempla una nutrida agenda de actividades en La Plata. Las organizaciones convocantes, entre las que se encuentran la UES, la Federación Universitaria de La Plata (FULP) y agrupaciones de derechos humanos, concentran desde las 14:00 horas en la Plaza de la Sabana (7 y 38). Desde allí, a las 15:00 horas, marcharán por la avenida 7 hacia la zona de Obras Públicas (entre 58 y 59), donde se llevará a cabo el acto central con la lectura de un documento unitario y presentaciones musicales en vivo.


