El panorama del cine independiente local continúa demostrando una vitalidad arrolladora a fuerza de autogestión, talento y contenidos que calan profundo en la fibra social. En este escenario destaca con luz propia CABLE, una producción audiovisual nacida en las calles de La Plata que ha logrado captar la atención de la crítica y del público por su sensibilidad y agudeza narrativa. Dirigida por la joven realizadora Malena Aranda, la pieza propone una mirada poética y conmovedora sobre el encuentro con las narrativas audiovisuales en contextos donde el derecho a la cultura suele verse desplazado por las urgencias cotidianas.
“Cable es una adaptación de un fragmento de un libro de César González, que es un poeta y cineasta villero de villa Carlos Gardel. Bueno, él estuvo preso, empezó a escribir estando en la cárcel”, explica la directora.
“Hace unos años publicó El Niño Resentido, que es su historia desde que nace hasta que cumple unos 17 años, que es cuando entra en el primer como instituto de menores, donde él tiene su historia más carcelaria. Dentro de ese libro se encuentra este fragmento que se llama Cable, que es la historia de cómo él junto con su hermano, se encuentra en una billetera dentro de un auto robado con 10.000 pesos en el 2001, o sea, 10.000 dólares y se lo gastan con toda su familia“, amplía.
“Entre ellos se compran una tele y cuando la van a enchufar, se dan cuenta de que no la pueden usar porque justamente está nueva, necesita conexión de cable de satelital. Ellos no tenían, entonces en realidad, la Villa Carlos Gardel estaba ubicada muy cerca de un barrio bastante rico, lo que hacen es cruzar la avenida y se ‘cuelgan del cable’“, cierra.
El impacto de la propuesta no tardó en cosechar sus primeros frutos en el circuito de exhibición. En la edición 2025 del prestigioso Festival REC, organizado para visibilizar el trabajo de realizadores emergentes, el equipo de CABLE fue distinguido con tres importantes reconocimientos. Entre los galardones obtenidos destaca de manera especial el Premio Hugo del Carril al Mejor Cortometraje con Perspectiva Social y Política, una distinción que revalida el compromiso ético y formal de una producción gestada desde la absoluta independencia y el trabajo colaborativo.

El reconocimiento a un relato necesario y urgente
El proceso de realización de CABLE no estuvo exento de las dificultades inherentes al circuito autogestivo, donde la escasez de recursos financieros se suple con convicción técnica, redes de contención comunitarias y una sólida coherencia temática. La producción logró articular el trabajo de profesionales de la imagen, el sonido y la actuación de la región de La Plata, consolidando un equipo técnico unido por la necesidad de contar historias propias que escapen a las lógicas comerciales hegemónicas.
En ese marco, recuerda: “Dirigí Cable y del mismo nació la productora de mujeres que se llama Vlasta. Soy parte de esta productora formada íntegramente por ocho mujeres”.
Por otra parte, en el recorrido victorioso el Festival REC no solo validó la propuesta artística, sino que abrió la puerta a una intensa agenda de exhibiciones en diversos puntos de la provincia de Buenos Aires. El reconocimiento de la crítica especializada ha generado una creciente expectativa por ver cómo el cortometraje conecta con públicos diversos en sus próximas presentaciones en pantalla grande.

Desafíos del cine autogestivo en el contexto actual
Producir cine de manera independiente en la Argentina contemporánea representa un ejercicio constante de resistencia y creatividad. En un escenario caracterizado por la complejidad económica y la reestructuración de los esquemas de fomento al sector audiovisual, experiencias como la de CABLE ponen de manifiesto la importancia vital de los colectivos de trabajo regionales. “Hacer cine independiente hoy es una carrera de obstáculos donde la autogestión deja de ser solo una elección estética para convertirse en la única vía posible de existencia”, señala la realizadora sobre el contexto de producción.
“Coordinar un equipo de trabajo, conseguir el equipamiento necesario y sostener los días de rodaje sin un respaldo financiero tradicional exige un nivel de compromiso absoluto por parte de todos los involucrados”, añade Aranda al repasar la producción. “Conversar sobre estos desafíos nos parece fundamental, porque la discusión no es únicamente técnica o artística, sino profundamente política: se trata de defender qué historias se cuentan y quiénes tienen el micrófono para narrarlas en nuestra sociedad”.
Pese a las adversidades presupuestarias, la vitalidad de la cinematografía platense demuestra que los circuitos alternativos continúan siendo verdaderos semilleros de innovación y pensamiento crítico. La capacidad de autogestión del equipo de CABLE reafirma que la pasión por el oficio y la claridad ideológica pueden superar barreras materiales para entregar obras de indiscutible calidad técnica e impacto emocional.
Una nutrida agenda de exhibiciones durante noviembre
El recorrido de CABLE vivirá un momento consagratorio durante el mes de noviembre, cuando el cortometraje forme parte de la programación oficial de tres destacados certámenes cinematográficos de manera simultánea. En primer lugar, la cinta integrará la selección del Festival de Cine Sindical, un espacio que dialoga de manera directa con las temáticas de trabajo, derechos e inclusión social presentes en la trama.
Asimismo, la producción dirá presente en la grilla del Festival de Cine de Hurlingham, ampliando su alcance hacia el público del conurbano bonaerense en un evento consolidado en la difusión del nuevo cine nacional. Finalmente, el cortometraje tendrá su esperado reencuentro con los espectadores locales al competir en el Festival Latinoamericano de Cine de La Plata (FESAALP), una de las plataformas culturales más trascendentes del circuito local y regional.
Este recorrido por múltiples pantallas consolida a CABLE como una de las producciones independientes más significativas de la temporada. Con una mirada sensible sobre la infancia y una postura firme sobre el acceso a la cultura, el cortometraje dirigido por Malena Aranda demuestra que el cine autogestivo de La Plata continúa abriendo caminos, cosechando aplausos y transformando la realidad a través de la pantalla.


