Abrir un comercio, instalar una fábrica o encarar un proyecto productivo implica desafíos radicalmente distintos según el municipio en el que se intente emprender. Mientras algunos distritos han modernizado sus estructuras administrativas permitiendo gestiones totalmente virtuales y transparentes, en otros prevalece la burocracia presencial y el trámite en soporte papel. Esta brecha quedó expuesta en los resultados del Índice FÁCIL Productivo 2026, un relevamiento nacional elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El informe técnico analizó las barreras administrativas que enfrentan los emprendedores en 30 jurisdicciones clave de la República Argentina. En ese mapa de competitividad local, la ciudad de La Plata, conducida por el intendente Julio Alak, se ubicó en el puesto 14 de la tabla general tras cosechar un puntaje de 40,25 unidades. La cifra sitúa a la capital provincial en una posición intermedia, quedando por detrás de varios distritos bonaerenses pero superando a plazas de gran envergadura productiva del país.
Dentro del territorio bonaerense, La Plata fue relegada por municipios como Tres de Febrero, que lideró la nómina con 60,90 puntos, seguido por Luján (53,86), San Isidro (47,83), General San Martín (46,34), Lomas de Zamora (45,44), La Matanza (41,46) y Escobar (40,48). No obstante, la capital de la provincia logró posicionarse por encima de otras grandes urbes como la ciudad de Rosario (40,16), Tigre (39,70) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (39,17), demostrando un desempeño moderado dentro del concierto nacional.

Trabas burocráticas, falta de digitalización e incertidumbre económica
El diagnóstico expuesto por IDESA y el BID puso en evidencia graves fallas estructurales en el vínculo entre los gobiernos locales y los contribuyentes. El dato más alarmante señala que en el 85% de las gestiones relevadas, las comunas exigen documentación o datos que el propio Estado ya posee o podría consultar de forma interna mediante interoperabilidad de sistemas. Además, de los 30 municipios evaluados, apenas 10 cuentan con plataformas capaces de procesar la totalidad de las solicitudes mediante canales 100% digitales.
A la imposibilidad de tramitar a distancia se suma la falta de previsibilidad económica al momento de encarar una inversión. El estudio constató que en el 38% de los procedimientos analizados resulta imposible conocer con anticipación el costo total de las tasas y derechos de habilitación que deberá abonar el comerciante. Asimismo, 21 de las 30 gestiones municipales carecen de mecanismos estandarizados de medición para evaluar la calidad de atención o el grado de satisfacción de los usuarios.
Para ponderar los resultados, los técnicos evaluaron 12 rubros representativos del entramado económico, abarcando desde comercios minoristas, kioscos y locales gastronómicos hasta clínicas privadas, estaciones de servicio y establecimientos industriales. El indicador midió la carga regulatoria, la disponibilidad de herramientas digitales, los costos asociados y la experiencia del usuario con fecha de corte al 30 de mayo de 2026, excluyendo cualquier innovación administrativa posterior.

Un desafío urgente para la gestión local y el desarrollo económico
La posición alcanzada por La Plata expone un escenario contradictorio para el desarrollo productivo local. Si bien la ciudad no quedó encasillada en los escalones más bajos del indicador —donde figuraron distritos como Lanús (28,04), Quilmes (28,01), Avellaneda (25,86) y Pilar (20,93)—, la brecha respecto de las administraciones más eficientes evidencia la urgencia de modernizar los procesos comunales.
La simplificación de los trámites y la eliminación de pasos innecesarios asoman como exigencias clave para incentivar la radicación de inversiones, reducir el trabajo informal y acelerar la creación de puestos de trabajo. En las ciudades que encabezan el ranking, como Córdoba capital (59,03), Santa Fe capital (53,97) y Río Cuarto (52,70), la digitalización integral funcionó como un catalizador directo para el dinamismo comercial.

De cara al futuro, el diagnóstico nacional deja sobre la mesa de la gestión municipal el reto ineludible de agilizar la expedición de habilitaciones. Para afianzarse como un polo atractivo para la inversión privada, La Plata necesitará transformar sus trámites presenciales en procesos digitales eficientes que eliminen la incertidumbre y reduzcan los tiempos de espera de sus comerciantes e industriales.


