El gobernador Maximiliano Pullaro presentó este viernes 90 bombas adquiridas por el Gobierno de Santa Fe para reforzar la respuesta ante posibles emergencias hídricas vinculadas al fenómeno de El Niño. La compra demandó una inversión de $1.109.772.600 y se suma a las medidas de prevención y preparación que lleva adelante la Provincia.
Ante los pronósticos que anticipan un episodio de gran intensidad en la región del Litoral, Pullaro destacó la inversión en equipamiento y las tareas de prevención. “Lo hacemos para estar preparados de la mejor manera”, afirmó.
En ese sentido, mencionó la compra de camiones y grupos electrógenos, la limpieza de canales y el refuerzo de terraplenes y defensas. Además, remarcó la importancia de ampliar los recursos disponibles para actuar ante eventuales emergencias. “Estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para la prevención”, sostuvo.
De la presentación participaron el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia; el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, y el secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich.

El plan de Santa Fe para prevenir emergencias hídricas
Mijich explicó que la incorporación de las bombas forma parte de una planificación provincial que contempla casi 600 intervenciones de obras, más de 5.000 kilómetros de canales, el mantenimiento de 500 kilómetros de terraplenes de defensa y estaciones de bombeo en el área metropolitana de Santa Fe.
De acuerdo con el funcionario, estas tareas representan una inversión cercana a los $30.000 millones.
También detalló que los nuevos equipos tendrán una distribución territorial para facilitar una respuesta rápida ante posibles contingencias. Las 40 bombas de bajo levante, similares a las utilizadas en el sector arrocero, pueden funcionar con tractores disponibles en las localidades y complementar los sistemas fijos de bombeo.
Por su parte, Escajadillo destacó la coordinación con municipios y comunas, así como la participación del Gobierno nacional. Además, señaló la importancia de monitorear los pronósticos meteorológicos, las mediciones y los indicadores de organismos como la Prefectura Naval Argentina, el Instituto Nacional del Agua (INA) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El funcionario indicó que la Provincia analiza distintos escenarios, tanto ante una posible crecida de los ríos como frente a lluvias intensas que puedan afectar el territorio santafesino.
Las bombas serán distribuidas a través de la Secretaría de Protección Civil. “Vamos a tener inconvenientes, pero la capacidad y la forma de respuesta van a ser distintas”, afirmó.
Qué tipo de bombas compró la Provincia
La adquisición contempla dos tipos de equipos destinados a fortalecer la capacidad de intervención ante emergencias hídricas.
- 40 bombas de bajo levante: 22 con capacidad para bombear un millón de litros por hora cada una; 14 con un caudal de dos millones de litros por hora, y cuatro con una capacidad de tres millones de litros por hora.
- 50 bombas de achique: cada una cuenta con un caudal de 90.000 litros por hora.
El equipamiento será administrado por el Gobierno provincial y estará disponible para atender eventuales contingencias en distintas localidades de Santa Fe.
La incorporación de las bombas apunta a ampliar los recursos para responder ante inundaciones y otras emergencias hídricas, reducir sus efectos y asistir a las comunidades afectadas.
La compra se integra a las acciones de prevención que la Provincia desarrolla junto con municipios y comunas, con el objetivo de anticipar escenarios de riesgo, organizar los recursos y fortalecer la respuesta ante posibles eventos climáticos asociados a El Niño.


