El intendente de La Plata, Julio Alak, firmó un convenio con el arzobispo de la ciudad, monseñor Gustavo Carrara, mediante el cual el Arzobispado puso a disposición de la Municipalidad un inmueble que será destinado a la atención y el resguardo de personas en situación de calle.
El acuerdo llega apenas unas semanas después de que Carrara, también presidente de Cáritas Argentina, saliera al cruce de las declaraciones del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, quien había cuestionado la asistencia a personas sin techo con el argumento de que darles de comer y abrigo “puertas afuera” las vuelve “más dependientes”.
En diálogo con La Cielo 103.5, el arzobispo había sido contundente: “Cuando hay que dar de comer, hay que dar de comer, evidentemente”, y había pedido no juzgar a quienes terminan en la calle. Ahora, esas palabras se tradujeron en gestión concreta junto al Municipio de la capital bonaerense.
Con más infraestructura
“Gracias a este trabajo conjunto, sumaremos un nuevo Centro de Integración Social para Mujeres y ampliaremos la capacidad de respuesta del Municipio con más infraestructura, personal y articulación entre el Estado y las instituciones de la comunidad”, sostuvo Alak, y agregó: “Con este nuevo espacio fortalecemos una política pública que busca acompañar, contener y promover la inclusión de las personas en situación de calle”.
Por su parte, Carrara expresó: “El trabajo conjunto entre la Iglesia, el Estado y las organizaciones sociales es clave para llegar a quienes más lo necesitan”, en línea con el diagnóstico que había planteado semanas atrás sobre la necesidad de dar respuestas estructurales y no solo asistencia en la vereda.
La firma se llevó adelante en el Salón de los Acuerdos del Palacio Municipal y contó con la presencia del secretario de Desarrollo Social, Nicolás Carvalho; de Emilia Bermejo, directora de Situación de Calle del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad provincial; y de Hugo Lizárraga, Director Provincial del Sistema de Información y Monitoreo Estratégico de OPISU.
Un centro nuevo y otro reconvertido
A partir del convenio, el Municipio avanzará con el reacondicionamiento del inmueble cedido por el Arzobispado para que funcione allí un centro de integración social para mujeres en situación de calle, lo que permitirá ampliar la capacidad de atención y sumar nuevas plazas.
En ese marco, el actual espacio municipal destinado a mujeres será reconvertido en un centro de día de carácter mixto, para fortalecer el acompañamiento de personas en situación de calle mediante dispositivos de contención, orientación y asistencia. En estos dispositivos no solo se brinda alojamiento, sino también acompañamiento para la inclusión laboral y educativa, atención de la salud mental y seguimiento integral de la salud.
Mesa de trabajo
El convenio se enmarca en la mesa de trabajo que impulsa el Municipio para abordar de manera articulada la problemática de las personas en situación de calle, de la que participan organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la Cruz Roja Argentina, el Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA), instituciones estudiantiles y organizaciones de las iglesias católica y evangélica.
En ese ámbito también se avanza en la capacitación de agentes municipales para fortalecer las estrategias de intervención y en la ampliación de cupos, con el objetivo de consolidar una política pública cada vez más integral e inclusiva.
“NO PERDER HUMANIDAD”
En aquella entrevista con Albino Aguirre en Palabras +, palabras –, Carrara había ido más allá del debate coyuntural con Macri y había planteado una mirada de fondo sobre la indigencia: “Uno no tiene que juzgar. Frente a situaciones muy complicadas, el Papa Francisco se preguntaba: ‘¿Por qué él está en esta situación y yo no?’. Es un poco misterioso”, había reflexionado.
También había remarcado la dimensión humana detrás de cada caso: “Cuando uno se acerca a las personas que viven en la calle y se detiene y conversa, hay mucho sufrimiento, mucho dolor. En eso tenemos que ser respetuosos y no perder humanidad“.
El convenio firmado este miércoles con Alak aparece, en ese sentido, como una respuesta institucional a ese planteo: no alcanza con dar de comer, hace falta construir una red que sostenga en el tiempo.

