El horror salió a la luz tras un llamado al 911. Cuando la Policía y los médicos ingresaron a una vivienda de Godoy Cruz, en Mendoza, encontraron a un jubilado en condiciones extremas: estaba tirado entre la suciedad, visiblemente desnutrido y apenas podía hablar. Sin embargo, alcanzó a repetir una frase que impactó a todos los presentes: “Tengo hambre”.
La víctima fue identificada como Francisco Carlos Morán, un hombre mayor que convivía con su hijo en la casa donde ocurrió el dramático hallazgo. Según reconstruyeron los investigadores, el lugar estaba completamente abandonado, sin higiene y sin alimentos visibles.
El jubilado presentaba un severo deterioro físico y debió ser trasladado de urgencia a la Clínica Santa Clara. A pesar de los esfuerzos médicos, murió menos de 24 horas después de haber sido encontrado.
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Los estudios determinaron que sufría un cuadro avanzado de desnutrición, además de neumonía y un edema agudo de pulmón derivado de una bronconeumonía. También tenía hematomas en distintas partes del cuerpo, un dato que quedó incorporado a la investigación judicial.
La causa quedó en manos del fiscal Juan Carlos Alessandra, quien rápidamente puso el foco sobre Sergio Gustavo Morán, hijo de la víctima y conviviente en la propiedad. El hombre, de 41 años, no estaba en la vivienda cuando llegaron las autoridades y permaneció prófugo durante casi dos semanas.
Finalmente, fue detenido en Godoy Cruz gracias al sistema de reconocimiento facial utilizado por el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza. Tras ser identificado por cámaras de vigilancia, efectivos policiales lograron interceptarlo y trasladarlo ante la fiscalía.
Ahora enfrenta una imputación por abandono de persona agravado por el vínculo y por el grave daño ocasionado a la salud de su padre.
En medio de la investigación también trascendieron antecedentes judiciales del acusado. En 2024 había sido procesado en una causa por violencia de género y recibió una probation por dos años. Además, fuentes cercanas al expediente descartaron que padezca problemas psiquiátricos, una de las primeras versiones que circularon tras su captura.

