La Justicia penal de La Plata resolvió mantener detenidos a dos empleados de planta permanente del Senado bonaerense acusados de protagonizar una trama de abusos sexuales reiterados contra varias mujeres. Se trata de Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Silva Muñoz, quienes permanecen privados de la libertad desde fines de diciembre y ahora enfrentarán el proceso bajo prisión preventiva.
La decisión fue adoptada por el juez de Garantías Juan Pablo Massi, tras un pedido formulado por la fiscal Betina Lacki, a cargo de una causa que en las últimas semanas sumó nuevos testimonios y pruebas de alto impacto. Según la acusación, los imputados habrían conformado un esquema de sometimiento con rasgos sectarios dentro del ámbito legislativo.
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La investigación dio un giro clave luego de que dos nuevas mujeres declararan ante la fiscalía y relataran episodios de abuso, lo que permitió ampliar la imputación original. A partir de esos aportes, los investigadores sostienen que los ataques no se limitaron a encuentros privados, sino que también habrían ocurrido en oficinas del propio Senado provincial.
De acuerdo con fuentes judiciales, el Ministerio Público analiza ahora si existió algún tipo de protección institucional o encubrimiento por parte de funcionarios de mayor rango. En paralelo, el análisis de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos secuestrados resultó central para reconstruir el funcionamiento del grupo y el rol de cada uno de los acusados.
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Hasta el momento, la causa reconoce formalmente a cuatro víctimas —dos denuncias históricas y dos incorporadas recientemente—, aunque los investigadores no descartan que existan más mujeres afectadas. Los delitos imputados incluyen abuso sexual agravado, privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio y graves daños a la salud mental.
Los testimonios dan cuenta además de supuestos rituales de castigo físico, como heridas autoinfligidas y caminatas sobre brasas, prácticas que habrían sido utilizadas para quebrar la voluntad de las víctimas y reforzar el control del grupo.
LA ORDEN DE LA LUZ
Según la reconstrucción judicial, entre 2016 y 2017 comenzó a consolidarse una organización interna conocida como “Orden de la Luz”, con una estructura cerrada y jerárquica. En ese contexto, Rodríguez era presentado como una figura superior, mientras que su pareja ocupaba un rol de conducción espiritual. Las comunicaciones internas, con lenguaje cifrado y consignas específicas, refuerzan la hipótesis de una organización planificada y sostenida en el tiempo.
La causa continúa en plena etapa investigativa y no se descartan nuevas imputaciones ni avances sobre responsabilidades más amplias dentro de la Legislatura bonaerense.

