Un buque pesquero extranjero quedó bajo la lupa de las autoridades argentinas tras ser detectado dentro de aguas bajo jurisdicción nacional. Se trata del arrastrero Coimbra, de bandera portuguesa, cuya actividad es analizada ante la sospecha de pesca ilegal.
El alerta se activó durante la madrugada del domingo, cuando la Prefectura Naval Argentina, a través de su sistema de vigilancia electrónica, identificó movimientos irregulares en plena Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). El monitoreo permitió reconstruir la trayectoria del barco y detectar un comportamiento típico de operaciones de arrastre.

De acuerdo con los registros, la embarcación navegaba a baja velocidad —alrededor de 4,9 nudos—, un indicador clave que suele asociarse a tareas de pesca. Además, los datos mostraron cambios en el rumbo y desplazamientos repetitivos en un mismo sector, lo que reforzó las sospechas.
El punto crítico se ubicó cerca de Cabo Dos Bahías, donde el buque habría cruzado el límite marítimo e ingresado unos 700 metros en aguas argentinas. Según la información oficial, el Coimbra había zarpado desde Uruguay a fines de febrero y permanecía desde entonces en zona de explotación pesquera.
La posible infracción encuadra en lo establecido por el Régimen Federal de Pesca, que regula la actividad dentro de la ZEEA y prevé sanciones para quienes operen sin autorización.
Desde la fuerza remarcaron que este tipo de controles forman parte de un esquema permanente de vigilancia que combina presencia operativa y tecnología, con el objetivo de frenar la pesca ilegal y resguardar los recursos del Mar Argentino.

