Un verdadero peligro al volante fue detectado este martes por la mañana en la autopista Buenos Aires – La Plata, donde un conductor alcoholizado sembró el terror entre los automovilistas mientras avanzaba a toda velocidad realizando maniobras imprudentes y en zigzag.
La dramática secuencia ocurrió cerca de las 10.30, cuando operadores de AUBASA y personal del Ministerio de Transporte bonaerense advirtieron que un vehículo circulaba de manera temeraria poniendo en riesgo a todos los que transitaban por la traza.

El auto fue finalmente interceptado a la altura de Hudson y, apenas comenzó el operativo, quedó en evidencia el estado en el que se encontraba el conductor. Visiblemente alterado, el hombre intentó evitar que lo filmaran mientras los inspectores realizaban el control de alcoholemia.
“A mí no me grabás”, lanzó con enojo el automovilista, mientras uno de los agentes le explicaba que el procedimiento estaba siendo registrado para documentar el resultado del test. Sin embargo, lejos de asumir la gravedad de la situación, el conductor insistió: “No consumo nada, no juego con la vida de los demás”.
Pero el alcoholímetro lo desmintió de inmediato. El resultado fue alarmante: 1,95 gramos de alcohol en sangre, casi cuatro veces por encima de lo permitido, en una provincia donde rige la tolerancia cero al volante.
Las autoridades labraron las infracciones correspondientes y avanzarán con severas sanciones económicas, además de la posible inhabilitación de la licencia de conducir.
Desde el Ministerio de Transporte difundieron las imágenes del operativo para generar conciencia sobre los riesgos de conducir alcoholizado y remarcaron la importancia de respetar las normas viales para evitar tragedias.

