Dos abogados de uno de los acusados por la muerte de Diego Maradona fueron apartados del juicio que se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de San Isidro. Se trata de Rodolfo Baqué y Martín De Vargas, ambos representantes del enfermero Ricardo Almirón.
El propio Baqué le confirmó Noticias Argentinas que “por ahora” quedó separado de la causa tras el anuncio del presidente del Tribunal, el juez Maximiliano Savarino.
“No está en juego el honor, es una cuestión del derecho de defensa en juicio”, destacó Savarino.
El pedido de apartamiento había sido solicitado por el abogado Diego Olmedo, defensor del psicólogo Carlos Díaz, en el primer día de juicio oral.
Así fue la primera jornada del jucio por la muerte de Diego Armando Maradona

Al comienzo de la segunda audiencia, el Tribunal también dio a conocer la resolución de las otras cuestiones preliminares planteadas sobre el final de la primera jornada.
Entre ellas, definió que, desde ahora, el juicio se realizará solo martes y jueves, esperando que el proceso termine antes de la feria judicial de invierno. “En caso de que el proceso no avance, se sumará el día miércoles”, señaló el juez.
También rechazó el pedido de Baqué de excluir como prueba la foto del cuerpo de Maradona expuesta el martes por el fiscal Patricio Ferrari y no dio lugar a la solicitud de la Fiscalía y las querellas, que habían pedido la nulidad de una pericia médica ordenada por la defensa, la cual fue realizada por un médico pediatra en la instrucción suplementaria y contradice lo que informó la Junta Médica.
El juicio por la muerte de Maradona continuará el próximo martes a las 9 de la mañana, cuando comenzarán a declarar los primeros testigos. Serán los comisarios Lucas Rodrigo Borge y Leonardo Mendoza, y el oficial de policía, Lucas Farías. Se trata de las primeras personas que ingresaron a la casa de San Andrés después de la muerte de Maradona.
EL JUICIO POR DIEGO MARADONA
El juicio por la muerte de Maradona tiene en el banquillo de los acusados a siete profesionales de la salud, quienes enfrentan cargos por “homicidio simple con dolo eventual”. La acusación sostiene que los imputados habrían actuado con negligencia, dejando a su suerte la salud del astro argentino, quien falleció el 25 de noviembre de 2020. A partir de la imputación, la hipótesis radica en que los acusados habrían previsto la posibilidad de un desenlace fatal y, aun así, no habrían actuado para impedirlo.
TODOS LOS IMPUTADOS
Leopoldo Luque
El galeno, de 43 años, era el médico personal de Maradona y fue quien solicitó la externación del exjugador tras la cirugía por el hematoma subdural. Según fuentes de la causa, hay audios que le habría mandado a la víctima durante los días previos al fallecimiento.
Los fiscales Cosme Iribarren, Laura Capra y Patricio Ferrari consideran que el neurocirujano omitió ofrecer información sobre la salud de Diego a Dalma, Gianinna y Jana, además de que habría falsificado una firma del exentrenador en un pedido de historia clínica tras la internación en la clínica de Olivos. En tanto, Luque está imputado de restarle importancia a los síntomas compatibles con una insuficiencia cardíaca, no seguir los controles ni convocar a especialistas.
Agustina Cosachov
Otra de las acusadas más complicadas. La psiquiatra está imputada por haber falsificado presuntamente un certificado médico de una visita que nunca realizó. La profesional indicaba a los enfermeros qué dosis y qué medicamentos debían proveerle al exjugador de Sevilla.
La Fiscalía sostiene que Cosachov, de 40 años, no reguló la ingesta de la medicación de forma personal y aseguró a los hijos de Maradona que lo que ocurría era consecuencia de “la espontánea decisión del paciente”.
Ricardo Almirón
El enfermero, que en los últimos días designó a Rodolfo Baqué y Martín Miguel de Vargas como sus dos nuevos defensores (ya era asesorado por Franco Chiarelli), se encuentra acusado de no cuidar a Maradona (al igual que Gisela Madrid).
Pedro Pablo Di Spagna
El médico de 52 años está sindicado de no controlar el estado de salud del astro argentino, al tiempo que, según la acusación, solo habría concurrido en dos ocasiones a la casa del country de Tigre.
La primera vez fue el 12 de noviembre cuando controló al ex entrenador de Gimnasia y Esgrima (LP) de forma personal y ordenó que se realice una serie de estudios, tales como laboratorio, placa de tórax, electrocardiograma, eco doppler. El facultativo recomendó que se integre al personal de salud un nutricionista porque ese día Maradona estaba constipado tras comer brócoli con camarones a la provenzal. La segunda oportunidad tuvo lugar el 18 de noviembre, siete días antes del deceso, donde afirmó que no pudo chequear a Diego porque “no se dejó”.
Los fiscales remarcan que Di Spagna nunca se aseguró de que los análisis indicados se hayan llevado a cabo y por ende no controló la situación.
Carlos Díaz
El psicólogo atendió al campeón del mundo en México 1986 por pedido del abogado Martín Morla.
De acuerdo a su declaración, “nunca pudo haber influido en la muerte” de Maradona: “Muchas cosas me llamaron la atención de las que vi. En primer lugar, que un paciente viva con empleados y no con su familia es algo que a mí me llama la atención. Es la primera vez que veo esto en la práctica clínica. Por otro lado, en la reunión en la Clínica Olivos, donde estuvieron todos, algunos de sus familiares luego no participaron en ningún otro momento del tratamiento”.
Nancy Edith Forlini
La mujer de 56 años era la coordinadora de la gerencia de cuidados domiciliarios en la prepaga Swiss Medical. Tras la última cirugía, la empresa de medicina prepaga le brindó servicios de cuidado a Maradona en el country de Tigre.
En un escrito, Forlini aseguró que Luque y Cosachov eran quienes tomaban las decisiones sobre los tratamientos.
Mariano Perroni
El jefe de los enfermeros Almirón y Madrid se encargaba de coordinar las tareas a los dos profesionales imputados. Para los fiscales, escribió planillas con información que no coincidía con “el real estado y atención médica que Diego Armando Maradona recibía”.
El ex jugador de Boca y la Selección argentina falleció a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 en un country de Tigre como consecuencia de un “paro cardiorrespiratorio secundario a edema agudo de pulmón producido por insuficiencia ventricular izquierda aguda”.
La figura del homicidio con dolo eventual prevé una pena que va de los ocho a los 25 años de cárcel, según establece el Código Penal.

