El horror apareció de golpe en un rincón donde обычно juegan chicos y pasean familias. En un predio público de Villa Luzuriaga, partido de La Matanza, vecinos se toparon con una escena escalofriante: el cuerpo de un pitbull decapitado, con el pecho abierto y la cabeza separada, abandonado a pocos metros de un espacio verde muy concurrido. El hallazgo no solo provocó conmoción, sino que reavivó un miedo latente en el barrio: la posible presencia de un “mataperros” que ya habría actuado antes en la zona.
El animal fue encontrado en un terreno cercano a la Universidad Nacional de La Matanza, un lugar al que suelen ir familias enteras a pasar la tarde. Lo que más impactó a quienes dieron aviso fue la forma en que apareció el perro: sin rastros evidentes de sangre y con cortes que, según especialistas, no parecen improvisados. La crudeza de la escena llevó a que se radicara una denuncia judicial para que intervenga la Justicia y se intente identificar al responsable.
Buscan al perro que vive en el cuartel con los bomberos de La Plata
No es la primera vez que algo así ocurre en el barrio. En noviembre pasado, a pocas cuadras de ese mismo lugar, apareció otro perro con lesiones muy similares, abandonado cerca de las vías del tren. Desde entonces, la sospecha de que una misma persona podría estar detrás de ambos ataques empezó a circular con fuerza entre los vecinos, que hoy miran cada rincón con desconfianza.
La causa quedó en manos de un abogado vinculado a la defensa de los derechos de los animales, quien advirtió sobre la gravedad del caso y el patrón de violencia que podría estar marcando el accionar del agresor. La preocupación va más allá del maltrato animal: en el barrio temen que la crueldad no tenga freno y que estos hechos sean apenas el comienzo de algo peor.

