En el marco de la investigación por la brutal pelea ocurrida el martes de la semana pasada en el Hospital San Roque de Gonnet, donde barrabravas de Estudiantes atacaron a sus pares de Gimnasia, dos de los hijos de Iván Tobar se entregaron este martes. Ambos están acusados, entre otros delitos, de dos intentos de homicidio. En tanto, este jueves sucedió lo mismo con Nehuen García de 26 años, quien foma parte de la banda. En tano, por el momento, quedan dos prófugos.
DE LA LOMA AL HOSPITAL DE GONNET
La banda de tobar está acusada de homicidio en grado de tentativa y robo agravado por el empleo de arma blanca por haber emboscado y apuñalado el pasado 25 de marzo a “Fernandito”, ladero del líder de la barrabrava de Gimnasia, Cristian “Volador” Camillieri. El ataque ocurrió tras un acto de la inauguración de plaza San Martín.
Según fuentes del caso, “Fernandito” regresaba tras el acto en la plaza a bordo de su moto cuando, en el cruce de diagonal 73 y 18, fue perseguido por varios sospechosos a bordo de un Volkswagen Vento, que lo chocó en 36 y 19. Allí, junto a otros que llegaron en motos, lo atacaron con armas blancas y, cuando estaba tendido en el piso, le robaron su ropa.
Tras la agresión, “Fernandito” fue trasladado y quedó internado en el hospital San Roque de Gonnet y hacia allí fueron Camillieri y parte de su tropa. Cuando estaban en la puerta del hospital, fueron atacados por un grupo de barras de Estudiantes. Hubo tiros, facazos y golpes y un saldo de cinco heridos, entre ellos “Volador”. Justamente sobre este último se supo que su hijo Rodrigo, sobre quien recae un pedido de detención, se había presentado en los Tribunales en el mimso momento que lo hizo Tobar el martes por lo que se le recomendó que vuelva en los próximos días. Y se espera que así sea.

