Una disputa originada por la demora en la entrega de equipajes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza terminó con una dura condena económica para una familia. La Justicia ordenó que un pasajero y sus dos hijos indemnicen con más de 12 millones de pesos a un efectivo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) al que agredieron durante un violento episodio registrado en la terminal aérea.
El hecho ocurrió en un contexto de tensión debido a una medida gremial que afectaba el funcionamiento del sector de equipajes y provocaba largas esperas entre los pasajeros de vuelos internacionales.
Turistas brasileños violaron una zona prohibida del Nahuel Huapi y fueron multados
Según se acreditó en la causa, el conflicto comenzó durante la madrugada cuando un hombre intentó volver a ingresar al área restringida de Aduana para buscar sus pertenencias. Un agente de la PSA que custodiaba el acceso le indicó que debía permanecer fuera de la zona de seguridad, pero el pasajero ignoró la orden y avanzó igualmente.
Al atravesar el detector de metales sin autorización, se activaron las alarmas y el efectivo volvió a intervenir para impedir el acceso. En ese momento se produjo una fuerte discusión que rápidamente derivó en agresiones físicas.
De acuerdo con el expediente judicial, el pasajero comenzó a empujar y golpear al uniformado. La situación se agravó cuando sus dos hijos se sumaron al enfrentamiento. Durante el ataque, uno de ellos utilizó un objeto metálico para golpear al policía, quien cayó contra una estructura del sector de control.
La intervención de otros efectivos permitió reducir a los agresores y controlar la situación. Sin embargo, el agente lesionado debió ser trasladado a un centro médico, donde recibió atención por traumatismos en distintas partes del cuerpo, además de golpes y heridas sufridas durante la agresión.
En su defensa, los acusados argumentaron que actuaron bajo una situación de estrés extremo y señalaron que el padre necesitaba acceder a medicamentos que se encontraban dentro de las valijas demoradas. También cuestionaron el accionar policial.
No obstante, el tribunal rechazó esos planteos y consideró acreditada la responsabilidad de los tres involucrados. La sentencia estableció una indemnización de 12.680.000 pesos por daños físicos, morales y perjuicios económicos ocasionados al efectivo.
Además, los condenados deberán afrontar los intereses generados desde la fecha del hecho y asumir las costas judiciales, lo que elevará significativamente el monto final que deberán abonar.

