Donald Trump confirmó este martes que llamó “loco” o “Fucking Crazy” al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una conversación telefónica que había sido revelada, sin conformación oficial, por medios internacionales.
La admisión del mandatario estadounidense despejó las dudas sobre una versión que inicialmente había surgido a partir de fuentes cercanas a ambos gobiernos y que describía un intercambio particularmente áspero entre los dos líderes.
La noticia generó repercusión mundial debido a que Trump y Netanyahu mantienen una relación política de sintonía estrecha, marcada por el respaldo que el presidente de EEUU brinda a Israel.
Por eso, el reconocimiento público de una discusión de semejante intensidad está siendo interpretado como una señal de las tensiones que comienzan a atravesar actualmente ambos líderes derechistas.
Consultado sobre la frase que le había atribuido la prensa, Trump respondió de manera directa y confirmó que efectivamente había tratado de “loco” a Netanyahu. Ante la consulta periodística, el presidente estadounidense respondió “Claro que lo hice”. Sin embargo, también intentó relativizar el episodio al sostener que ambos continúan trabajando juntos y que mantienen una relación de cooperación.

Una conversación cargada de tensión
La discusión habría ocurrido en medio de las crecientes preocupaciones de Washington por la evolución de los conflictos en Medio Oriente. Según las versiones difundidas por la prensa internacional, Trump estaba molesto por determinadas acciones militares impulsadas por Israel, como el recurrente bombardeo del sur del Líbano, y consideraba que podían complicar los esfuerzos diplomáticos que Estados Unidos dice que intenta desarrollar en la región.
En ese contexto, el mandatario estadounidense elevó el tono de la conversación y utilizó expresiones poco habituales entre aliados históricos. La frase original trascendida en inglés fue “You’re fucking crazy”, una expresión que podría traducirse como “estás completamente loco” o más bien, “estás jodidamente loco”.

Precisamente por esa traducción surgieron titulares en distintos idiomas que utilizaron expresiones más fuertes para reflejar el tono de la discusión como “puto loco”. Algunos medios incluso optaron por versiones coloquiales que buscaban transmitir la dureza del intercambio, aunque no se correspondieran literalmente con las palabras pronunciadas por el mandatario estadounidense.
Un vínculo que muestra grietas
Más allá del insulto, los analistas internacionales consideran que el hecho más relevante es el trasfondo político del episodio. Durante años, y en especial desde la escalada de Israel contra Irán, Trump fue uno de los principales apoyos internacionales de Netanyahu.
Sin embargo, las diferencias sobre la estrategia israelí en los conflictos regionales parecen estar generando fricciones cada vez más visibles.
Las versiones difundidas por la prensa internacional sostienen además que durante la conversación el presidente estadounidense le reprochó al líder israelí sus decisiones militares y le manifestó su preocupación por el impacto que podían tener sobre la imagen de Israel y sobre los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos.
Pero las expresiones de Trump no terminaron allí. De acuerdo con las versiones difundidas por la prensa internacional, el mandatario estadounidense también le lanzó a Netanyahu una frase todavía más dura: “Estarías en prisión si no fuera por mí”.

Según esos mismos reportes, además le reprochó el costo político de las acciones militares israelíes al afirmar: “Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto”.
A la luz de la ahora confirmación del propio Trump sobre estas palabras, puede afirmarse que se trata de uno de los cruces más ásperos registrados entre ambos mandatarios, una situación impensada semanas atrás cuando Trump era, sin lugar a ninguna duda, el principal aliado internacional “sin fisuras” del líder israelí.

