Para quien no viva en Argentina o para quienes solamente se fijen en los resultados finales de los partidos el empate entre Banfield y Boca puede ser un resultado más. Sin embargo, detrás de esa igualdad hay cientos de historias y sobre todo, del lado xeneize donde en la noche del Florencio Sola 14 chicos del club (entre titulares y suplentes) dieron la talla para representar al xeneize a la altura de su historia, luego de haber jugado el día anterior por el Torneo de Reserva.
Una de esas historias de sacrificio, lucha y premio es la de Gabriel Vega o “Gabito” como lo conocen en González Catán. El 10 de la Reserva nació en 2002, mide 1,86 y llegó con 10 años al club con el que, en las diferentes categorías, ya sumó cuatro títulos con el xeneize que firmó su contrato profesional hace menos de 20 días.
La emoción del pibe de Boca: El recibimiento del barrio a Gabriel Vega
La emoción del pibe de Boca: “Gracias eternas!
“Quiero agradecerles a todos, a toda la gente que se acercó. No lo puedo creer. Estoy feliz, estoy feliz de la vida. No tengo mucho palabras más que agradecerles y pedirle disculpas por no poder sacarnos una foto, mañana tenemos que concentrar de vuelta, pero ya vamos a tener tiempo para sacarnos una foto”, un tímido y emocionado Vega se manifestó así para con un barrio movilizado por su momento.
El día que Vega firmó su primer contrato con Boca
No hay que ir mucho tiempo atrás. El 7 del corriente Vega metió la firma de la que hablaron los seguidores del semillero xeneize. El 10 que tiene como referente a Juan Román Riquelme, es dirigido por Sebastián Battaglia que lo utiliza como nexo entre volantes y delanteros aprovechando las virtudes técnicas del pibe y su enorme capacidad de cuidar el balón con el cuerpo.
“No siento otra cosa que no sea felicidad en estos momentos. Unas de las cosas que tanto busqué y soñé desde el primer día que empecé con esto. Sobran palabras para agradecer a este club que me vio crecer, me formó como jugador y persona durante tantos años. A mi familia, amigos y toda la gente que siempre me dio una mano. Que sea el comienzo de grandes cosas. La gloria es para Dios”, fueron las palabras del juvenil tras firmar su contrato.