Con la partida de Eduardo Rodrigo Domínguez al Atlético Mineiro de Brasil hubo un cambio abrupto e inesperado en la vida de Estudiantes de La Plata. La salida del entrenador campeón en cinco oportunidades con la institución fue un golpe a la vida interna del club, pero también dejó un vacío en el corazón de los fanáticos.
Más allá del golpe para los dirigentes, jugadores y empleados del Country, como también el dolor para los hinchas, la vida del propio entrenador tuvo un giro importante, debido a que su andar en el fútbol brasileño no viene siendo el mejor, cuestionado por los últimos resultados, como también fue a nivel familiar, por el traslado de su familia a Belo Horizonte.
Acompañado siempre por su esposa Brenda, el que también se movió al estado de Minas Gerais es Mateo Domínguez Bianchi, que venía siendo parte de las inferiores del Pincha, pero con la salida del Barba al Galo, decidió también sumarse a dicha entidad para tratar de ser fichado por las categorías juveniles.

No obstante, el joven de 17 años viene realizando actividades con las categorías inferiores, estando bajo observación, pero al ser menor de 18 años y siendo extranjero, no puede firmar contrato con el Mineiro. Así las cosas, deberá armarse de paciencia, a la espera de que surja esa posibilidad.
Futuro sinuoso para el heredero del Barba
Lo concreto es que para el joven con formación en Argentinos Juniors y Estudiantes el camino por delante parece difuso, ya que pese a tener el deseo de jugar en Brasil, no está claro que puede suceder en caso de que su padre sea cesanteado del Galo, teniendo en cuenta que el campeonato es durísimo y actualmente lo tiene en el puesto número 12 con 14 unidades, a 15 del puntero Palmeiras.


