En un cierre electrizante, Mauro Méndez protagonizó una de las jugadas más insólitas de la fecha. Cuando el partido entre Banfield e Independiente Rivadavia se moría, el delantero quedó completamente solo en el punto del penal, con todo a favor para darle la victoria a su equipo.
Sin embargo, la definición no fue la esperada: le pegó con fuerza, pero la pelota se elevó demasiado y terminó yéndose por encima del travesaño, desatando la incredulidad de todos en el estadio. Era el gol que podía romper un partido durísimo y darle tres puntos clave al Taladro.
La acción no tardó en viralizarse, ya que se trató de una ocasión inmejorable que increíblemente no terminó en gol, en un contexto donde cada detalle cuenta y mucho.
Además, la jugada se dio en medio de los rumores sobre su futuro: Estudiantes podría repescar a Méndez a mitad de año con la intención de venderlo al fútbol mexicano, lo que suma aún más atención sobre su presente.

