De la noche a la mañana, Rodrigo Braña sorprendió a propios y ajenos. Luego de apenas meses en Quilmes, el Chapu pegó el portazo y dejó de ser el entrenador de la Reserva del Cervecero. Fue el propio ex Estudiantes quien le comunicó la decisión a la directiva quilmeña la decisión tomada, en una charla que tuvo con Adrián Giampietri, ídolo de la institución y parte de la estructura futbolística de la misma. Sin mayores precisiones, se habla de un desgaste y de que Braña no sentía que se valorara su trabajo.
Cabe destacar que el Chapu se había hecho cargo del selectivo en el reciente verano. Y sólo estuvo 18 encuentros al frente del equipo, con diez victorias, tres empates y cinco derrotas acumuladas, para 33 puntos acumulados. Lo concreto es que quien también supo vestir la camiseta de Quilmes, le puso punto final de manera intempestiva a una nueva experiencia como entrenador, tras lo que fuera su paso por Nueva Chicago, donde apenas estuvo cuatro partidos.

Lo dicho se dio tras la goleada por 6 a 1 a San Martín de San Juan en condición de local, con la cual Quilmes le puso punto final a la Zona B del Torneo Proyección en la quinta colocación, pero sin haber podido meterse en los playoffs. Aparentemente, los malos manejos institucionales y las dificultades económicas de la institución también sumaron a la decisión del Chapu, quien ya arrastraba una marcada disconformidad puertas adentro.
Así se termina una nueva experiencia para el ex volante, quien parecía tener en el Cervecero su lugar en el mundo. Ya como jugador supo dejar una marca. Tanto fue así que su contratación a principios de 2026 generó mucha expectativa y alegría en el público quilmeño. Lo concreto es que menos de seis meses después de su llegada, Braña deja al Club con mucho malestar y a la espera de dar a conocer en sociedad las razones de la determinación.


