Omar Pouso se ganó el cariño de todos en Gimnasia en base a su rendimiento y lo que fomentó con un equipo que devolvió al club a la Primera División del Fútbol Argentino.
Pero desde ese logro su paso por el club dejó de ser el ideal. Con competencia directa fue perdiendo lugar y con molestias físicas terminó relegado y el lunes mirará el duelo ante Vélez por televisión.
El uruguayo comenzó el año sabiendo que por encima tenía a Fabián Rinaudo y Roberto Brum. Pero las suspensiones por el clásico, le demostraron que además tenía a Luciano Perdomo, un juvenil que viene empujando con mucha fuerza.
Pouso fue al banco en los partidos ante Banfield, Patronato, Sarmiento y Olimpo. En lo que va del año sólo jugó algunos minutos en Junín. Desde hace tiempo perdió la titularidad y ocupa un lugar entre los relevos. Pero para la próxima fecha quedó al margen de los concentrados y deberá esperar afuera de todo.


