Los hinchas de Estudiantes prepararon, una vez más, una nueva recepción para el equipo que esta noche buscará meterse en los octavos de final de la Copa Libertadores de América. Sin embargo, la noticia de la muerte de Juan Ramón Verón alteró los planes y se suspendió el evento.
Como ya es habitual en la previa de los partidos de gran magnitud y ante la prohibición de Conmebol de tirar pirotecnia dentro del estadio, los hinchas se habían autoconvocado en la esquina de 1 y 50 para acompañar al micro en medio del show de fuegos artificiales, humo y estruendos que ya es una habitualidad en el mundo Estudiantes.
La pérdida del máximo ídolo de la historia del club y el respeto y admiración por la Bruja hizo que la fiesta quede para otra oportunidad.


