En todas las mesas de debate futbolero o bien en las redes sociales se pone en discusión la importancia de Cristian Medina dentro del primer equipo de Estudiantes de La Plata. Muchos fanáticos coinciden en que la prestación del volante ofensivo durante el 2025 fue muy satisfactoria y desean que siga vistiendo la roja y blanca en esta temporada.
La situación no es fácil, debido a que más allá de que el mediocampista formado en las divisiones inferiores de Boca Juniors tiene un contrato a largo plazo con el Pincha, hay un interés económico que trasciende a la institución y tiene que ver con el Grupo Foster Gillett, que fue determinante para su llegada a comienzos del año pasado.
Además, hay un aspecto no menor, y tiene que ver con el incremento salarial que debe percibir el futbolista a partir de su segundo año de vínculo con el León, algo que es complejo de afrontar para la tesorería de Avenida 53. Es por ello que aunque duela y sea difícil de reemplazar en el campo, su salida era inminente.

Sin embargo, en la conferencia de prensa posterior al triunfo con Ituzaingó en Banfield, el entrenador Eduardo Domínguez encendió una luz de esperanza. “Estamos esperando a ver si podemos retener a Medina. No depende de nosotros, pero estamos haciendo un gran esfuerzo. Hay cosas que van lento y arrancamos muy rápido”, explicó.
El Barba remarcó el bienestar del jugador en el club y su deseo personal de que continúe. “Cristian se siente a gusto con nosotros y sabe que acá puede ganar mucho. Somos muy competitivos y hay que mejorar lo que hicimos el año pasado. Veo un crecimiento en él y mi deseo personal es que continúe”, afirmó.
Futuro que se dilata e ilusión en City Bell
Todo parecía indicar que la carrera de Medina iba a continuar en el Botafogo de Brasil, pero el Fogão está inhibido y en una coyuntura económica delicada, debido a que el dueño de la institución, John Textor, mantiene complicaciones jurídicas en Europa por problemas en la adquisición del Lyon de Francia.
De esta manera, no hay que descartar que otros clubes pongan el ojo en el volante -ya lo hizo el Grupo City mediante Girona de España, el New York City de Estados Unidos y el propio Bahía, donde juega Román Gómez-, pero en el Country, el deté y sus compañeros se permiten soñar con un capítulo más del jugador en con la roja y blanca.


