Gimnasia vive días de temperatura alta. No solo porque el lunes disputará los cuartos de final del Torneo Clausura, sino porque la sensación interna es que el equipo llega al duelo contra Barracas Central en su mejor versión del año. Y ese clima se potenció tras las declaraciones de Fernando Zaniratto en TyC Sports, donde dejó una frase que ya quedó instalada: “Estos jugadores tienen hambre de gloria”.
El técnico remarcó que el plantel se animó a soltarse, a jugar como sabe y a dejar atrás las dudas que lo habían condicionado en otros tramos del torneo. “Quiero que arriesguen y busquen el arco rival”, dijo, marcando una identidad que el hincha estaba esperando recuperar hace tiempo.
Ese mensaje cayó justo donde debía caer: en un plantel intenso, que viene sosteniendo rendimientos sólidos y que se siente preparado para dar un golpe en la mesa en una instancia donde la tensión suele jugar fuerte. La idea de un Gimnasia protagonista dejó de ser un deseo para convertirse en una señal de época, apenas un mes después de estar sumamente comprometido en la pelea por sostenerse en Primera División.
Enfrente estará Barracas Central, el equipo del presidente de la AFA, Chiqui Tapia, siempre envuelto en polémicas arbitrales y decisiones discutidas. Ese condimento le suma picante al cruce y alimenta la narrativa que rodea al Lobo, que llega con la motivación en niveles máximos de rendimiento. El lunes, entonces, no será un partido más. Gimnasia sale a la cancha con convicción, con juego y con una frase que ya funciona como bandera: hay hambre de gloria. Y el plantel está dispuesto a demostrar.
El 11 del Lobo para enfrentar a Barracas
Nelson Insfrán; Juan Pintado, Renzo Giampaoli, Enzo Martínez, Pedro Silva Torrejón; Augusto Max, Nicolás Barros Schelotto; Manuel Panaro, Bautista Merlini, Jeremías Merlo; y Marcelo Torres.

