La conferencia de prensa fue un presagio. “Se sabía afuera, por eso dijo lo que dijo”. Pocas veces un entrenador carga contra la dirigencia como lo hizo Eduardo Domínguez el domingo por la noche y sale ileso. Puede hacerlo Gallardo en River. Bianchi en Boca… pero no Domínguez en Estudiantes y mucho menos si el presidente del club es el mismísimo Juan Sebastián Verón.
Luego de las explosivas declaraciones del entrenador, su ciclo en Estudiantes llegó a su fin. La dirigencia, con Verón a la cabeza, tuvo el empujón que le faltaba para cerrar el círculo. La relación, tensa desde hace varios meses, aun antes del episodio Magnabosco, tuvo su punto culmine cunado los dirigentes escucharon lo que dijo en el subsuelo del estadio UNO.

La incorporación de refuerzos, los malos resultados a nivel local, el desgaste propio de una relación que lleva dos años y medio, el poco feeling con el presidente, las quejas por la lucha del club ante los arbitrajes, la involución del equipo y la explosiva conferencia del domingo por la noche son apenas algunos de los motivos que llevaron a los dirigentes a cerrar el círculo al que le quedaba apenas un mínimo porcentaje de apertura y se basa en la chance de que el equipo dé la cara en estos tres partidos que perdió, luego de la victoria ante Gimnasia.
Domínguez está afuera, es solo una cuestión de fechas
Este martes habrá una reunión en City Bell. El plantel volverá a entrenarse con el resultado puesto que marcarán la culminación de la temporada o bien, que habrá una función más del deté antes de la despedida. Lo que sí está claro es que, si Estudiantes clasifica, Domínguez dirige ante Rosario Central.

Si el equipo no accede a instancias definitoria, el anuncio será inminente y, mientras el club busca nuevo entrenador, los jugadores continuarán entrenándose en City Bell.
Lo que sí es una certeza es que Eduardo Domínguez puso punto final a su ciclo como entrenador de Estudiantes después de una explosiva conferencia en la que expuso el malestar que lo persigue hace casi nueve meses y que ya no pudo disimular.

