El apriete que sufrió días atrás el plantel de Colón por parte de la barra para con los jugadores en el predio de la institución, desató una mar de acusaciones y detenciones que pueden marcar un antes y un después para este tipo de situaciones dentro del fútbol argentino ya que el propio vicepresidente sabalero, Horacio Darrás, admitió su complicidad ante la Justicia santafecina.
El pasado 22 había sido el abogado de Luis Miguel “Pulga” Rodríguez, Iván Hernández, el que había acusado al vice de su participación en los lamentables hechos y ayer el propio dirigente le dio la razón. Darrás había sido detenido por los cargos de “promoción y facilitación de la formación de grupos de violencia” y por “encubrimiento” para con la facción violenta de la hinchada de Colón. La estrategia de quien en las próximas horas dejará la dirigencia deportiva tiene que ver con un acuerdo con la Fiscalía que, de esta forma, recuperará la libertad.
“La aceptación del juicio implica la aceptación de los cargos. Es aceptar la responsabilidad penal por los hechos. Es una transacción entre la Fiscalía y la defensa donde el imputado acepta la responsabilidad penal y se pacta una pena que consideramos favorable”, confirmó el letrado en D- Sports Radio y agregó “Esto es una decisión de Darrás, ni yo como abogado ni el fiscal decidimos por él”
La condena sobre el vicepresidente de Colón
Por los delitos atribuidos, a Darrás se le impuso una condena de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento condicional y una multa de 700 mil pesos. Además, se lo inhabilitó por cinco años para concurrir a espectáculos deportivos y también fue inhabilitado por cinco años para desempeñarse como colaborador, dirigente, concesionario, miembro de comisiones o subcomisiones de entidades deportivas o contratado por cualquier título por ese tipo de organizaciones.
También fue juzgado el Vocal de la comisión directiva, Lucas Alejandro Paniagua de 35 años que deberá pagar una multa de 100 mil pesos y quedó condenado a un año y seis meses de prisión condicional, además de quedar inhabilitado para concurrir a estadios o participar de comisiones o subcomisiones por cinco años.