Boca tuvo que sufrir más de la cuenta en Chile, pero terminó festejando. Tras caer 1-0 frente a O’Higgins en el tiempo reglamentario, el equipo de Miguel Ángel Russo se impuso 4-3 en la definición por penales y selló su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El conjunto chileno logró igualar la serie durante los 90 minutos y llevó la definición a los doce pasos, donde apareció la figura del arquero Montero. El guardameta contuvo un remate clave que encaminó la clasificación del Xeneize en un desenlace cargado de tensión.

La tanda tuvo de todo. Aranda desperdició la posibilidad de liquidar la serie al intentar picar su penal, pero Boca mantuvo la calma y finalmente Blanco convirtió el disparo decisivo para desatar el festejo de todo el plantel.
Con este triunfo, Boca dejó atrás una eliminatoria muy exigente y ya conoce a su próximo rival. En los octavos de final de la Copa Sudamericana se medirá con Recoleta de Paraguay, con el objetivo de seguir avanzando en el certamen continental y meterse entre los ocho mejores del torneo.

