Y fue el héroe. El dueño de la serie. El que le pondrá su nombre a esta clasificación de Estudiantes a una semifinal de Copa Libertadores luego de 17 años. El Pincha está entre los cuatro mejores de América porque jugó con mística, con autoridad y personalidad, pero también porque tuvo en Alexis Castro a su goleador inesperado. Y a su figura, por qué no.
Pucho. O Puchazo, había marcado el 1 a 0 parcial en UNO en el incio del partido. Y ahora, en la revancha, lo hizo en el final. Para sellar ese 1 a 0 que encima, a pesar de que ocurrió a los 87 minutos del segundo tiempo, casi no alcanza. Porque ese penal de González Pirez que Memphys Depay terminó fallando, casi le saca su propia gloria.
Pero en definitiva, Castro lo hizo. Fue la figura del Pincha en los dos partidos, confirmó su gran momento y encima, a modo de revancha, se desquitó de la eliminación pasada ante Flamengo, también en los cuartos de la Copa Libertadores. “Ya lo pasamos”, dijo Castro en el final. Lo mereció él, lo mereció Estudiantes, que por fin cruzó el Rubicón.
El Pincha es el único argentino en semifinales de esta Copa Libertadores. Hace historia una vez más. Castro le puso su sello.
“Es una alegría enorme, algo soñado, este grupo viene luchando hace mucho tiempo. Venimos soñando mucho y en este escenario nos pusimos sobre ellos. Fuimos justos ganadores. y pudimos cruzar el rubicón, como dijo un viejo maestro”



