En Gimnasia todo es expectativa e ilusión. Luego de un 2025 que lo tuvo en una constante crisis institucional y al borde de perder la categoría, el 11 cambió radicalmente con la asunción de Fernando Zaniratto y sobre todo, con el cambio de mandato. Carlos Anacleto y Usina Tripera se hicieron cargo del Club tras la salida de Mariano Cowen y en 35 días de gestión el panorama ya es otro.
El flamante presidente del Lobo, que aún tiene mucho por hacer, logró en poco más de un mes modificar el contexto radicalmente. Primero con la continuidad del DT y luego con un mercado de pases en el que finalmente parece cumplirse aquel predicamento que reza que es mejor poco y bueno que mucho y mediocre. Los regresos de Nacho Fernández y de Nacho Miramón, el claro ejemplo.

Sin embargo, lo dicho no termina allí. Hasta el momento, con Germán Brunati como Director Deportivo, el Lobo también pudo asegurarse la continuidad de otros nombres importantes para la estructura que pretende mantener el DT. Allí entran los cosas de Enzo Martínez, Augusto Max y Franco Torres. Y lo logrado en cuanto a Renzo Giampaoli, quien también seguirá en el Mens Sana.
A priori, un salto de calidad de cara a lo que se viene, ya que Gimnasia tiene más plantel que el semestre pasado, algo que venían pidiendo los hinchas desde hacía tiempo. En ese sentido, en el Tripero aún continúan activos en el mercado, con el gran objetivo de cerrar un “9”. Matías Cóccaro y Rodrigo Auzmendi, los principales apuntados.


No obstante, en materia institucional también se está acomodando el Club. Luego de unos meses marcados por los conflictos salariales, los reclamos en la sede y la falta de pago a los empleados, la nueva CD canceló las deudas que existián con ellos y también con los profes de las distintas disciplinas. Actualmente, a la espera de cobrar diciembre, los mismos se encuentran al día.
Lo concreto es que si bien falta, si se tiene en cuenta el punto de partida, la gestión de Anacleto y su comisión directiva comenzó con pasos fuertes, buscando darle un orden a Gimnasia que tiempo trás no tenía. Más adelante, cuando comience a rodar la pelota, la misma terminará dándole la derecha o no en materia deportiva. Lo cierto es que, a priori, el cambio es notorio.


