Una tragedia golpeó a una familia marplatense que vive en Nueva Zelanda. Ayelén Amarilla, de 37 años y conocida como “Coco” por sus seres queridos, murió en un accidente de tránsito cuando volvía de trabajar en Cromwell. El impacto contra un camión fue fatal.
La noticia generó una fuerte conmoción entre sus familiares y amigos, tanto en Nueva Zelanda como en Mar del Plata. Ayelén era mamá de una niña de apenas dos años y llevaba seis años viviendo en el país oceánico, donde trabajaba y tenía su hogar.
Caos en la Autopista La Plata: un chancho suelto causó un choque múltiple
El choque ocurrió en el desfiladero de Kawarau, sobre la ruta estatal 6, que conecta Cromwell con Queenstown. El lugar quedó cerrado durante varias horas mientras los equipos de emergencia asistían a los involucrados y los investigadores realizaban las primeras pericias.
La Policía confirmó que una persona murió en el lugar y que otra sufrió heridas leves y fue trasladada al Lakes District Hospital. Dos helicópteros y una ambulancia participaron del operativo.
Las autoridades todavía intentan establecer las circunstancias que provocaron el choque. La investigación quedó en manos de la Unidad de Investigación de Accidentes Graves de Nueva Zelanda.
QUIÉN ERA AYELÉN
La vida de Ayelén en Nueva Zelanda transcurría entre su trabajo y su familia. Durante estos años pasó por distintos empleos temporales y se instaló en Cromwell, donde compartía su vida con su pareja y criaba a su hija.
Sus allegados la recuerdan especialmente por la dedicación hacia la pequeña. En los mensajes que aparecieron después de la tragedia, destacaron su preocupación por acompañar cada etapa del crecimiento de la niña y por encontrar actividades y propuestas para compartir con ella.
También resaltaron su personalidad afectuosa y su preocupación por las personas que tenía cerca. Para sus familiares y amigos, “Coco” era una mujer que disfrutaba cuidar de los demás y dejar una huella positiva en quienes la rodeaban.
El dolor de una familia a miles de kilómetros
La muerte de Ayelén repercutió también en Mar del Plata, donde conserva parte de su familia y su círculo de afectos. Los mensajes de despedida se multiplicaron luego de conocerse el accidente.
En Nueva Zelanda, allegados a la mujer iniciaron además una campaña solidaria para ayudar a su pareja y a su hija en medio de la difícil situación que atraviesan.
Mientras su familia intenta sobrellevar la pérdida, la investigación continúa para determinar qué ocurrió exactamente en la ruta que terminó convirtiéndose en el escenario de la tragedia.


