Un intento de robo dentro de un hotel alojamiento, una fuga desesperada por una ventana y una muerte entre escombros y hierros. El confuso episodio ocurrido en Moreno terminó con seis trabajadoras sexuales detenidas, aunque el resultado de la autopsia cambió el rumbo de la investigación y permitió que recuperaran la libertad.
Todo comenzó en el albergue transitorio Tu y Yo, ubicado sobre la colectora del Acceso Oeste, cerca de la calle Justo Daract. Según los testimonios incorporados a la causa, un hombre de 47 años que había ingresado con una joven habría intentado robarle sus pertenencias y la habría amenazado antes de escapar.

En lugar de salir por la puerta, el cliente habría buscado una salida por una ventana y se arrojó desde una altura aproximada de cinco metros hacia un terreno lindero. Abajo había escombros y hierros. La caída terminó con el hombre gravemente herido.
La secuencia tuvo un segundo capítulo. La joven habría convocado a otras trabajadoras sexuales que se encontraban en la zona y que acudieron al lugar. Allí encontraron al hombre tendido y, de acuerdo con la reconstrucción del caso, lo golpearon. Ante la situación, personal del hotel llamó al 911.
Cuando llegaron los policías, el hombre ya había muerto. La primera intervención abrió interrogantes sobre la participación de las mujeres en el desenlace y derivó en la detención de seis trabajadoras sexuales, acusadas inicialmente por el homicidio.
Sin embargo, el resultado de la autopsia modificó el escenario. El examen forense estableció que el hombre murió como consecuencia de las lesiones que sufrió al caer cuando intentaba escapar, y no por los golpes que recibió después de quedar tendido en el terreno. Esa conclusión permitió descartar el homicidio como explicación de la muerte.
La fiscal Verónica Pitella, de la UFI N° 8 de Moreno, continúa al frente de la investigación. Las seis mujeres recuperaron la libertad y quedaron imputadas por lesiones leves, una calificación que no justificaba mantenerlas detenidas en las circunstancias informadas y ante la ausencia de antecedentes penales.
La causa, así, pasó de una investigación por la muerte de un hombre a otra centrada en las agresiones ocurridas después de la caída. La autopsia fue determinante para separar ambos hechos: la fuga que terminó en una caída fatal y los golpes que recibió el cliente una vez que ya estaba en el suelo.


