En la jornada de alegatos por el homicidio de Verónica Dessio, la Fiscalía y las partes querellantes solicitaron la pena de prisión perpetua para Ivana Mapis y Antonio Alves. El debate oral concluyó en el Tribunal Oral Criminal II de La Plata, ámbito donde se juzga el crimen por encargo de la abogada platense cometido en diciembre de 2020. Ambos imputados afrontan cargos por homicidio doblemente agravado por alevosía y por precio.
Los representantes fiscales Martín Chiorazzi y Cristian Granados, junto a los abogados de la familia de la víctima, Santiago Irisarri y Marcelo Botindari, reclamaron la pena máxima para la presunta autora intelectual y para el supuesto ejecutor material. Por su parte, la defensa de Mapis, ejercida por Gastón Nicocia, y la de Alves, a cargo de Verónica Garganta, solicitaron la absolución de los imputados. El veredicto se conocerá el 11 de diciembre tras la solicitud de extensión de plazos por parte de los jueces.
Solicitud de perpetua, pedido de revocación de domiciliaria y posturas defensivas
Durante la exposición de los alegatos ante los jueces Claudio Bernard, Silvia Hoerr y Analía Carrillo, los letrados Irisarri y Botindari sumaron un requerimiento central. En caso de dictarse una sentencia condenatoria contra Mapis, la querella exigió que el tribunal revoque de inmediato la prisión domiciliaria que la acusada cumple en la localidad bonaerense de Moreno. Natalia Dessio, hermana de la víctima, remarcó la necesidad de que la condena resulte de cumplimiento efectivo en un establecimiento carcelario y no en un domicilio.

La prisión domiciliaria otorgada a Mapis generó inquietud en el entorno familiar de la abogada debido a la ausencia de una tobillera electrónica que controle su permanencia en la vivienda. Además, ante la posibilidad de una pena de prisión perpetua, la familia fundamentó que existe riesgo de fuga. Frente a este panorama, la defensa de Mapis solicitó de modo subsidiario que, en el supuesto de una condena, se mantenga el beneficio domiciliario durante el tiempo de la pena.
Al momento de pronunciar las últimas palabras antes del cierre del debate, tanto Mapis como Alves se rehusaron a hacer uso de ese derecho procesal. Los acusados manifestaron su conformidad con las exposiciones de sus abogados defensores. El letrado Nicocia sostuvo que los elementos probatorios reunidos en el expediente resultan insuficientes para acreditar el rol de instigadora atribuido a Mapis en el plan criminal. En tanto, la abogada Garganta cuestionó la preservación de los registros fílmicos que ubicaron a Alves en las inmediaciones del inmueble.
El tribunal dispuso una prórroga en los plazos legales para deliberar y emitir su resolución final. Natalia Dessio expresó la pesadumbre de la familia ante esta nueva espera de dos meses para escuchar el fallo, tras un proceso judicial de casi seis años que incluyó múltiples suspensiones. No obstante, ratificó la determinación de la querella de agotar las instancias de apelación para asegurar la aplicación de la sanción máxima a los imputados.

El trasfondo del crimen por encargo y la prueba técnica incorporada al expediente
Verónica Dessio fue asesinada el 23 de diciembre de 2020 en su vivienda de la calle 5 en la zona de Arana, La Plata, un día después de su cumpleaños número 49. La víctima sufrió heridas de arma blanca en la espalda y un corte profundo en el cuello. Los investigadores descartaron la hipótesis de un robo al comprobar que no había desorden ni faltantes de valor en la propiedad. Carolina Pérez, exesposa de la víctima con quien conformó en 2010 uno de los primeros matrimonios igualitarios de la provincia, halló el cuerpo sin vida.
La hipótesis fiscal atribuye el homicidio a los celos que Mapis, pareja de Pérez tras la separación, desarrolló hacia el vínculo cordial y el contacto cotidiano que la víctima conservaba con su exesposa por el hijo en común. Para ejecutar el plan, la acusada habría contratado a Alves a cambio de una suma de dinero. Dos testigos que declararon durante el debate oral señalarán que Mapis buscó activamente a una persona para llevar a cabo el ataque.

Entre los elementos probatorios analizados en el juicio se destacan 21 llamadas y 53 mensajes entre los imputados en fechas próximas al crimen. Las comunicaciones se realizaron desde una línea prepaga que la acusada registró a nombre de la propia víctima. Los peritajes técnicos determinaron que ambos teléfonos celulares impactaron de forma simultánea en las mismas antenas de telefonía celular.
En el caso de Alves, las cámaras de seguridad registraron su desplazamiento en una motocicleta Siambretta y su ingreso al domicilio de Dessio con guantes en pleno verano. En los allanamientos posteriores, la policía secuestró el vehículo, prendas de vestir, cuchillas y teléfonos.


