En otra muestra más de periodismo de trinchera y chicanas baratas, Eduardo Feinmann protagonizó un nuevo bochornoso momento televisivo. Intentando montar su habitual show de acoso mediático a jóvenes durante un móvil, el conductor apuntó sus cañones contra una estudiante universitaria que participaba de las protestas.
Con tono inquisidor y buscando desesperadamente un zócalo sensacionalista, Feinmann arrancó increpándola sin anestesia: “Vos y los tuyos quieren voltear un gobierno. Decilo, decilo con claridad. ¿Querés que este gobierno se vaya ya?“. Sin embargo, el operativo de acorralamiento se le desmoronó en segundos frente a una joven que, como sucede muy seguido en ese espacio de TV, no se dejó intimidar.
Lejos de amilanarse frente a los gritos, la entrevistada desarmó la opereta con absoluta serenidad. Primero lo descolocó repreguntando: “Te devuelvo la pregunta. ¿Vos qué harías, Eduardo?“.
Ante el balbuceo del periodista, la estudiante bajó una línea tan clara como demoledora: “Te lo digo con claridad. Yo quiero que este gobierno apruebe las leyes que se votan en el Congreso”. Acto seguido, la joven le dio una verdadera lección institucional sobre el valor del orden republicano, remarcando que “las leyes en democracia se tienen que cumplir para no tener un autoritarismo”.
La chicana del golpismo
Acorralado por el sentido común, el operador televisivo intentó desviarla acusándola nuevamente de desestabilizadora, pero la joven retrucó categórica: “Yo no quiero voltear a nadie, yo quiero que en democracia las leyes se cumplan”.
En su argumentación, expuso el dramatismo que atraviesa la educación pública superior frente al desfinanciamiento oficial. Con crudeza, advirtió sobre la urgencia del reclamo universitario: “Nosotros no tenemos más tiempo para ver cómo las universidades se caen a pedazos“, denunciando además la política gubernamental que “quiere vender nuestras tierras“ y le está provocando un “muchísimo daño a este país“.
Frente a la solidez conceptual de la estudiante, a Feinmann solo le quedó ensayar una retirada apresurada apelando al libreto clásico de su manual de escape ante situaciones incómodas. “Eso está en manos de la justicia“, tiró displicente el conductor, intentando patear la pelota afuera para dar por terminada la discusión y salvar la ropa en pantalla. Pero la maniobra le salió pésimo y el tiro le terminó saliendo por la culata.
“Pedaleando en el aire”
Sin pestañear y con una soltura envidiable, la alumna le propinó el golpe de gracia definitivo al aire: “La justicia ya falló a favor nuestro”. La respuesta dejó al periodista completamente mudo, desorientado y sin libreto en pleno vivo. La escena se volvió viral de inmediato bajo el certero diagnóstico en redes sociales de que la joven dejó a Feinmann “pedaleando en el aire“.
Un recurrente papelón histórico que dejó al descubierto las limitaciones de la chicana mediática ante la contundencia de los hechos y las personas formadas.


