Con la interna peronista bonaerense como telón de fondo, Axel Kicillof encabezó este miércoles en La Plata el acto central por los 50 años de La Noche de los Lápices. La jornada atravesada por las consignas de distintos sectores, tuvo carteles de “Cristina Libre”, y “Sin Cristina nada”, aunque también aparecieron banderas que reclamaban por la candidatura presidencial del gobernador.
Kicillof compartió el acto con la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y el intendente de La Plata, Julio Alak, en la Plazoleta Noche de los Lápices, donde se realizó el homenaje a los estudiantes secundarios secuestrados y desaparecidos durante la última dictadura militar.
En ese escenario, el gobernador puso el foco en la organización colectiva de los jóvenes y vinculó aquella militancia con la discusión política actual. “Estamos acá para recordar y homenajear a los pibes y pibas que lucharon colectivamente por un bien común”, sostuvo. Y destacó como una de las políticas concretas de su gestión la implementación del boleto estudiantil en la provincia de Buenos Aires.
Pero el tramo más político de su discurso llegó cuando trazó un paralelismo entre el contexto económico de la última dictadura y los programas que, según planteó, se impulsan actualmente en Argentina y otros países de la región.
“A nivel nacional y en gran parte del continente vemos proyectos, con programas económicos similares a los de la dictadura militar”, afirmó Kicillof. Para el mandatario bonaerense, esa situación demuestra que “los desafíos siguen siendo los mismos” y que la memoria debe traducirse en “organización y lucha”.
Cristina, Kicillof y las consignas en la calle
La escena política del acto no quedó limitada al escenario. Entre los asistentes se multiplicaron las referencias a la interna del peronismo y a la discusión sobre el liderazgo del espacio de cara a los próximos años.
Por un lado, se observaron varios carteles con la consigna “Cristina Libre”, en línea con el reclamo que el kirchnerismo viene sosteniendo por la situación judicial de la expresidenta. También apareció la consigna “Sin Cristina nada”, una de las expresiones que atraviesan actualmente a los sectores que mantienen a CFK como referencia central del peronismo.
Al mismo tiempo, hubo banderas que reclamaban la candidatura presidencial de Kicillof. De esta manera, una jornada convocada para homenajear a los estudiantes víctimas de la dictadura terminó funcionando también como una fotografía de las distintas identidades que conviven dentro del peronismo bonaerense.
La escena se da además pocos días después de que la Federación de Estudiantes Secundarios de la Provincia de Buenos Aires (FES PBA) cuestionara al Gobierno bonaerense por la falta de micros para trasladar estudiantes a la movilización del 16 de septiembre y reclamara directamente al gobernador. La organización sostuvo que el acompañamiento a la marcha había quedado condicionado por la discusión en torno a la consigna “Cristina Libre”, algo que desde la Provincia rechazan.
Un discurso con foco en el presente
Durante el acto, Kicillof volvió a ubicar la defensa de los derechos conquistados como uno de los ejes de su discurso y llamó a transformar la memoria en acción política. “Nos espera una responsabilidad fundamental para honrar la historia de nuestro país: el compromiso democrático de ponerle un freno a este experimento de la ultraderecha en la Argentina”, sostuvo el gobernador, en una referencia directa al gobierno de Javier Milei.
El mandatario bonaerense cerró su intervención reivindicando la defensa de los derechos conquistados y recordó a los 30.000 desaparecidos. La frase se produjo en un acto en el que, más allá del homenaje institucional, las consignas de los distintos sectores volvieron a mostrar que la discusión sobre el futuro del peronismo también atraviesa a la militancia juvenil.

De Carlotto, por su parte, destacó el compromiso de quienes participaron del homenaje y llamó a los jóvenes a continuar las luchas vinculadas con “la memoria, la verdad y la justicia”.
Durante la jornada también fueron reconocidos los sobrevivientes Emilce Moler y Gustavo Calotti. Alak destacó la valentía de los estudiantes secundarios perseguidos durante la dictadura y remarcó que el homenaje se realizó en el lugar donde aquellos jóvenes solían reunirse.
Así, a 50 años de La Noche de los Lápices, el acto en La Plata tuvo una doble dimensión: el homenaje a las víctimas de la dictadura y, al mismo tiempo, una nueva postal de la interna que atraviesa al peronismo bonaerense, con Cristina Kirchner y Kicillof compartiendo espacio en las consignas de una militancia que todavía discute cómo ordenar su futuro.


