Un tenso y confuso episodio generado a partir de un procedimiento de fiscalización municipal en la vía pública encendió las alarmas entre las organizaciones comunitarias y barriales de la capital bonaerense. Durante una entrevista radial transmitida por La Cielo 103.5 en el programa “Todo no se puede“, conducido por Juan Cruz Coscarelli y con la cobertura desde el móvil del cronista Nicolás Chillón, la referente del comedor popular Los Duendes del Parque, Carolina, ubicado en la intersección de las calles 166, 42 y 43, manifestó su preocupación sobre el incidente.
Todo comenzó cuando un grupo de madres del barrio había decidido montar una pequeña feria artesanal y de abastecimiento con el propósito de recaudar fondos de subsistencia para sus familias y sostener el funcionamiento operativo del espacio de asistencia alimentaria.
La iniciativa, impulsada por las propias trabajadoras comunitarias con el acompañamiento de la ONG La Plata Solidaria, buscaba generar una alternativa de ingreso económico frente a la delicada coyuntura social. Sin embargo, la jornada solidaria se vio abruptamente interrumpida cuando personal perteneciente a la Dirección de Control Urbano de la Municipalidad de La Plata se presentó en el lugar para exigir el cese inmediato de las ventas. La situación derivó en un tenso intercambio verbal entre las autoridades y los referentes del establecimiento.
Según explicaron los responsables del centro comunitario, la feria había iniciado sus actividades durante la tarde del domingo 13 de septiembre con la instalación de aproximadamente diez puestos informales sobre la vereda. Las estructuras eran extremadamente sencillas y carecían de gazebos, consistiendo únicamente en pequeñas mesas desplegables y mantas sobre el suelo donde se exhibían productos variados como medias, vasos, sahumerios, velas y jabones artesanales elaborados por las vecinas.
El operativo municipal y la advertencia a las familias
El procedimiento de inspección se concretó pasadas las cinco de la tarde, cuando una patrulla del cuerpo de Control Urbano se detuvo frente al inmueble para notificar a los presentes que la actividad no contaba con la correspondiente habilitación comercial ni con los permisos de uso del espacio público. De acuerdo con el testimonio de Carolina, responsable del comedor Los Duendes del Parque, los agentes municipales manifestaron que la intervención se desplegó a partir de denuncias anónimas efectuadas por vecinos de la zona.
Durante la notificación, el personal municipal advirtió a las emprendedoras que la venta en la vía pública configuraba una infracción a la normativa vigente sobre venta ambulante. A pesar de que la mayoría de los puestos ya se encontraba en proceso de desarme, la comitiva oficial otorgó un lapso de minutos para liberar completamente la vereda bajo el apercibimiento de proceder al decomiso de la mercadería exhibida.
Las organizadoras del evento manifestaron su sorpresa ante el despliegue del operativo, señalando que horas antes del inicio de la feria ya habían detectado la presencia de patrullajes preventivos observando el interior del predio. No obstante, las autoridades optaron por actuar únicamente en el tramo final de la jornada, labrando un acta donde se asentó el retiro voluntario de las feriantes del lugar.
Controversia por la prohibición de vender en el predio privado
El punto de mayor conflicto y perplejidad entre los referentes del espacio comunitario se generó cuando la responsable del comedor propuso ingresar los puestos y trasladar la feria al patio interior de la vivienda. Ante esta alternativa, las inspectoras del área de Control Urbano señalaron que tampoco resultaba legal llevar a cabo la actividad comercial dentro de la propiedad privada sin contar con una habilitación municipal específica para eventos o ferias.
Esta restricción provocó un hondo malestar en el entorno del comedor, dado que el espacio funciona desde hace ocho años en el barrio sin haber registrado antecedentes de conflictos vecinales. Carolina remarcó que las ganancias obtenidas por su parte estaban destinadas a adquirir insumos básicos para la elaboración de las viandas que se entregan diariamente, mientras que para las madres colaboradoras representaba un sostén de subsistencia vital.
Frente a la negativa del personal comunal para permitir la continuidad de la feria en el área privada, las organizadoras decidieron acatar la orden y suspender las futuras ediciones programadas para los fines de semana. “Nos dijeron que no podíamos vender nada y que necesitábamos un permiso municipal emitido por la delegación“, relató Carolina, quien confirmó que no se labraron actas de decommiso debido a que acataron la exigencia de despejar el frente del lugar de forma inmediata.
El reclamo de las ONG y los trámites para la habilitación
La situación cobró visibilidad pública a través del respaldo brindado por la ONG La Plata Solidaria, entidad conducida por Pablo Pérez que apadrina institucionalmente al comedor Los Duendes del Parque. Desde la organización social expresaron su profundo malestar por el accionar municipal, defendiendo la legitimidad del reclamo y la necesidad de proteger las estrategias de supervivencia que desarrollan las familias de los barrios periféricos.
Desde la conducción de la ONG indicaron que se trataba de la primera experiencia de este tipo desarrollada en el lugar y que la idea había surgido justamente como una respuesta comunitaria para paliar los incrementos en la canasta básica. Ante el freno impuesto por las autoridades de Control Urbano, los referentes locales manifestaron que iniciarán los trámites correspondientes ante la delegación municipal para gestionar una autorización formal que permita retomar las ferias.
Mientras se aguarda una respuesta por parte de la comuna platense sobre la factibilidad de otorgar un permiso especial para emprendimientos sociales, los integrantes del comedor evalúan los pasos a seguir. La intención de la comunidad barrial es obtener una excepción o una figura legal adecuada que les permita continuar comercializando sus productos sin el riesgo de sufrir sanciones o la confiscación de sus herramientas de trabajo.


