La pista de atletismo del Estadio Ciudad de La Plata (Diego Maradona) se transformó en un escenario vibrante de emoción, donde la competencia deportiva se entrelazó con el calor humano del reencuentro. En el marco de la etapa local de los Juegos Bonaerenses, decenas de deportistas se dieron cita para dar lo mejor de sí en una jornada luminosa y cargada de entusiasmo.
La cobertura de este evento fue emitida en el programa No todo pasa de La Cielo 103.5, bajo la conducción de Juan Cruz Coscarelli y con el trabajo en el predio de Nicolás Chillón desde el móvil.
Un espacio pensado desde el deseo y la autonomía
Entre las instituciones participantes se destacó el centro de día “Interés“, una entidad ubicada en la localidad de Gonnet que trabaja de manera integral con jóvenes y adultos.
Lucía, profesora de la institución, compartió la esencia de la propuesta pedagógica e institucional: “El centro de día es para personas mayores de 16 años que tengan una discapacidad intelectual o motora y la propuesta está buenísima porque está planificada en el interés de la persona”.
Esta mirada centrada en la autonomía permite que cada concurrente elija las actividades según sus propios deseos e inquietudes. “Ellos pueden elegir y optar en qué talleres participar. Acá han venido hoy los que les gusta mucho el deporte”, detalló la docente, visibilizando la importancia de respetar la voluntad de cada persona.
Con dos dispositivos de trabajo (uno de doble jornada y el formato Independiente que funciona por la tarde), la institución brinda herramientas concretas para la vida cotidiana.
Para Lucía, estar presente en el Estadio Ciudad de La Plata representa la coronación de un camino sostenido en el tiempo: “Yo ya va a ser 8 años que estoy con ellos y acá que venimos a Bonaerenses este es nuestro quinto año”, contó con orgullo, rememorando también las dos oportunidades en las que lograron clasificar a la instancia provincial en Mar del Plata.
Más allá de las medallas: el reencuentro y el mate compartido
Si bien la instancia competitiva genera expectativa, el verdadero valor de la fecha radica en la experiencia colectiva y en la posibilidad de tejer lazos comunitarios. “Además de lo que es la competencia y demás, es una jornada al aire libre, encontrarse con compañeros de otras escuelas, compartir un poco del deporte, que es la idea, motivarlos y que se enganchen”, reflexionó la profesora.
El espíritu festivo trasciende la pista de atletismo y se vive en cada rincón del predio, donde el clima acompañó con un sol radiante tras haberse reprogramado por lluvia. “Somos un montón de tutores que vinimos porque acá se encuentran con amigos y se van a tomar mate con la escuela con la que han participado por ahí otros años”, describió Lucía sobre la calidez que rodea a cada prueba.
En esta etapa local previa al regional, las disciplinas incluyeron carreras de velocidad, salto en largo y lanzamiento de bala, además de la tradicional prueba de postas por equipos de cinco corredores. Las categorías y distancias se adaptan a las particularidades de cada participante, garantizando un marco de equidad para todos los competidores.
Entrenar el alma y superar los propios límites
Llegar a la pista requiere de un proceso de preparación continua que fortalece la disciplina y la autoestima. Lucía remarcó el impacto positivo del entrenamiento constante: “Tener un objetivo claro de qué queremos hacer nos ordena también el año y los motiva mucho a ellos para tratar de superar sus propias marcas”.
Incluso contó que muchas veces se trasladan a la República de los Niños para entrenar en espacios más amplios. “Es como concluir un poco el objetivo del taller de deporte y la verdad que vemos que los chicos lo valoran un montón”, sintetizó sobre el significado de la jornada.
El deporte para personas con discapacidad se consolida de este modo como un puente indispensable para la inclusión social y la igualdad de oportunidades. A modo de cierre, la docente destacó la importancia de abrir espacios de integración: “Muchas gracias por visibilizarlo, porque está bueno. Nosotros trabajamos mucho con lo que es la inclusión en la sociedad y que haya propuestas para todas las personas. Acá es un torneo que abre las puertas para todos y eso está bueno”.
Con el aplauso de las familias, las risas compartidas y la emoción a flor de piel, la pista fue testigo una vez más de que cuando el deporte abraza a todos, el triunfo es colectivo.

