El final de la historia de Max Higgins llegó lejos de los flashes, los estadios y los proyectos millonarios con los que había irrumpido en la escena argentina. El empresario jamaiquino fue encontrado muerto en las últimas horas en la localidad de Libertad, partido de Merlo, donde desde hacía varias semanas se encontraba en situación de calle.
Según informaron medios locales, el cuerpo fue hallado tendido en la vía pública, en posición fetal, sobre un colchón ubicado en la zona de avenida Bella Vista al 5600. Un trabajador de la Empresa 216 dio aviso a las autoridades luego de advertir que el hombre que permanecía habitualmente en ese lugar no presentaba signos de movimiento.
Vecinos de la zona señalaron que Higgins llevaba algunas semanas instalado allí y que era conocido por encontrarse en situación de calle. Tras el llamado de emergencia, efectivos del Comando de Patrullas Merlo preservaron el lugar para permitir el trabajo de los peritos.
Las primeras observaciones no detectaron signos de violencia ni indicios de intervención de terceros. Una ambulancia constató el fallecimiento y, en principio, se consideró que podría haberse producido por causas naturales. De todos modos, la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 de Morón abrió una causa por “averiguación de causales de muerte” y ordenó realizar una autopsia para establecer con precisión las circunstancias del deceso.
La muerte de Higgins cierra así una historia que durante la primera década de los 2000 parecía pertenecer a otro mundo: la de un supuesto magnate que se presentaba como el “Rey del Entretenimiento”, se mostraba rodeado de lujos y prometía inversiones multimillonarias que finalmente nunca llegaron a concretarse.
El “Rey del Entretenimiento” que llegó con grandes promesas
Emile Maxim St. Patrick Higgins llegó a la Argentina en 2007 y rápidamente consiguió instalarse en los medios. Originario de Kingston, Jamaica, se presentaba como un poderoso empresario dispuesto a desarrollar grandes negocios en el país.
Su puesta en escena era parte fundamental del personaje. Higgins se mostraba con autos de lujo, limusinas, helicópteros y oficinas en Puerto Madero. En distintas apariciones públicas utilizaba capa y corona y se autodenominaba el “Rey del Entretenimiento”.
Uno de sus primeros grandes proyectos fue el World Football Idol, un reality destinado a encontrar nuevos talentos del fútbol y convertirlos en futuras estrellas internacionales.
El concurso tuvo como principal figura a Diego Maradona y también contó con la participación de Sergio Goycochea y Gabriel Batistuta. Las galas se realizaron en el estadio José María Minella de Mar del Plata y Higgins prometía un premio de 100 mil dólares para el ganador, además de la posibilidad de realizar una prueba en un club de primera línea.
El empresario llegó incluso a incorporar espectáculos musicales de artistas internacionales como Duran Duran y Gloria Gaynor para darle al certamen una dimensión internacional.
Sin embargo, el proyecto no consiguió la repercusión esperada y terminó desapareciendo. El concurso no logró consolidarse y tampoco quedó claro que los premios prometidos hayan sido finalmente entregados.
El proyecto de un “Disney argentino” en San Pedro
Pero el proyecto que más notoriedad le dio a Higgins fue todavía más ambicioso.
El jamaiquino anunció la construcción de un enorme parque temático en San Pedro, para el que aseguraba contar con una inversión cercana a los mil millones de dólares proveniente de capitales de Estados Unidos, Jamaica y Emiratos Árabes Unidos.
Para desarrollar el emprendimiento, Higgins había adquirido unas 130 hectáreas sobre la costa de San Pedro, incluyendo una isla ubicada sobre el río Paraná. El proyecto fue presentado como una suerte de versión argentina de Disney y llegó a tener cartelería instalada en el lugar anunciando el futuro emprendimiento.
Higgins incluso llegó a promocionar públicamente el proyecto bajo el nombre de “Walt Disney Mundo S.A. Inc.”.
El problema apareció cuando The Walt Disney Company aclaró que no tenía ninguna relación con el empresario ni con el supuesto parque temático. La compañía incluso inició acciones legales, y el megaproyecto terminó desmoronándose antes de concretarse.
Aquel episodio fue uno de los primeros grandes golpes a la imagen del supuesto magnate.
Del lujo a la caída
Con el paso de los años, la imagen de empresario exitoso comenzó a desvanecerse y aparecieron cuestionamientos sobre el origen de su supuesta fortuna y sobre distintos aspectos de su vida personal.
Su entonces esposa argentina, Sandra Zapata, realizó declaraciones en las que cuestionó la riqueza que Higgins decía poseer y denunció episodios de violencia. También trascendieron acusaciones y antecedentes vinculados con estafas mediante cheques sin fondos en Estados Unidos e Inglaterra.
Higgins, que aseguraba manejar enormes sumas de dinero y hablaba de proyectos de dimensiones internacionales, terminó cada vez más aislado y alejado de los espacios donde había construido su fama.
La transformación fue radical. El hombre que había llegado a moverse entre estadios, hoteles de lujo y oficinas de Puerto Madero comenzó a ser visto durmiendo en la calle.
Durante sus últimos años se lo encontró en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos Retiro, Puerto Madero y la zona del Luna Park y la Reserva Ecológica. Vestía ropa deteriorada, muchas veces estaba descalzo y llevaba consigo un maletín que utilizaba incluso como almohada.
Quienes lo cruzaban relataban que Higgins continuaba hablando de negocios y de grandes proyectos mientras pedía ayuda para comer o aseguraba que intentaba recuperar una fortuna que, según sostenía, estaba retenida.
También se había advertido un fuerte deterioro de su estado de salud mental. A fines de 2023, después de ser localizado por personal de la División Personas Extraviadas y evaluado por equipos de salud, la Justicia había dispuesto su internación en el Hospital Borda debido a su situación de vulnerabilidad y a un cuadro compatible con trastornos psicóticos.
Después de aquella intervención, se perdió nuevamente su rastro. Hasta que apareció en Libertad, muchos años después de haber sido una figura habitual de los medios argentinos y de haber compartido escenario con algunas de las personalidades más reconocidas del país.
El hombre que alguna vez prometió construir un “Disney argentino”, organizó un reality con Maradona y se presentó ante las cámaras como un magnate internacional terminó sus últimos días durmiendo en la calle. Ahora, la Justicia deberá determinar las causas exactas de su muerte.

