De cara al fin de semana largo del 17 de agosto, con la belleza de sus atardeceres y la calidez de sus entornos naturales e infraestructura receptiva, tanto Junín como Chascomús reafirman su estatus como refugios de agua y vida dentro de la provincia de Buenos Aires. Ambos destinos invitan a los viajeros a emprender el viaje, dejar atrás el ajetreo urbano y renovar las energías en el marco de este esperado fin de semana largo.
Junín y la milagrosa recuperación de la Laguna de Gómez
Ubicado a tan solo doscientos sesenta kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires mediante la Ruta Nacional 7, el Parque Natural de la laguna de Junín reabre sus brazos como un refugio perfecto para quienes buscan desconectar a poca distancia de la capital y es uno de los lugares bonaerenses más emblemáticos y con una historia que desafió la sequia en la provincia de Buenos Aires.
El predio arbolado de ciento veinte hectáreas integra a su vez otros cuerpos de agua como Carpincho, Los Patos y Mar Chiquita. El entorno recuperado ofrece postales de ensueño gracias al avistaje de flamencos, garzas y cormoranes y despliega una infraestructura completa para la recreación al aire libre. La pesca deportiva de pejerrey lidera la convocatoria, escoltada por áreas delimitadas para la práctica de canotaje, kayak, kitesurf y windsurf.

Para los paseos en tierra firme, sectores como Los Navegantes y Los Pescadores disponen de amplias áreas verdes con parrillas y plazas infantiles, mientras que la silueta metálica del Espigón, con sus ciento ocho metros de altura en forma de vela de barco, corona las caminatas nocturnas. La propuesta local se completa con la cercanía del Museo Municipal Legado del Salado y su valioso patrimonio paleontológico de más de diez mil años, apoyada por una variada oferta de alojamiento, transporte local y servicios esenciales de salud y seguridad.
Chascomús y la magia intacta de Las Encadenadas
Siguiendo el rastro del mismo río Salado que nutre las cuencas del interior provincial, la mítica Laguna de Chascomús se alza como la alternativa o el complemento perfecto para esta travesía de descanso. Ubicada sobre la costa este de la histórica ciudad homónima, esta cuenca de tres mil hectáreas conforma el segundo eslabón del famoso sistema Las Encadenadas. Con una profundidad media de apenas un metro y medio, el espejo de agua recibe las aguas de los arroyos Vitel, Valdés, San Felipe y Brown para luego drenar suavemente hacia la laguna Adela, modelando un paisaje de llanuras horizontales e isletas de talas que regalan una atmósfera de profunda calma.
El valor ecológico de Chascomús radica en sus extensos juncales marginales, un refugio vegetal donde convive una riquísima avifauna dominada por gallaretas, cisnes de cuello negro, garzas y flamencos. Debajo de la superficie, un ecosistema diverso alberga una veintena de especies de peces, entre las que destaca el codiciado pejerrey junto al bagarito. Esta riqueza biológica convierte al lugar en un polo de atracción ineludible tanto para pescadores deportivos como para apasionados de las regatas, la natación, el kitesurf y el windsurf, actividades que frecuentemente engalanan sus aguas con certámenes de escala nacional.


