El gobierno Nacional tiene en la mira derogar leyes centrales para el sector de librerías y editoriales, generando un gran debate dentro y fuera del sector. La normativa en cuestión es la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, sancionada en 2001, que establece que editores e importadores deben fijar un Precio Superior de Venta al Público (PVP) uniforme para cada título. Además, la Ley 25446 conocida como la ley de fomento del libro y la lectura también están en riesgo.
En este sentido, desde la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) compartieron el comunicado de la Red de Editoriales de Universidades Nacionales de la Argentina (REUN) que ponen de manifiesto la distancia con el oficialismo. La postura explicita que están en “defensa del libro argentino y la bibliodiversidad”, debido a que “estas leyes entienden al libro como un bien cultural”.
El impacto de la leyes que defienden las universidades públicas
Según se puede observar en el comunicado, la vigencia de las leyes que impulsan y protegen la actividad librera, ha permitido una expansión en el trabajo de editores, traductores, imprenteros y un amplio ecosistema que configura un circuito que une al autor y al lector en un precio justo. Además, han permitido que los libros argentinos lleguen a pequeñas librerías, en todo el territorio nacional al mismo precio y con extensión de IVA.
Las Universidades públicas manifiestan que, antes de la vigencia de las leyes en cuestión existía en Argentina una primacía de traducciones extranjera y la pérdida de puestos de trabajo. La postura de la UNLP se suma al sector de librerías que ya venía advirtiendo que la situación económica del país ya está generando una alerta en la venta de libros, por la concentración de grandes cadenas y la alza de precios que en la diaria dificultan que puedan continuar con la venta al público.
El valor del libro
Los sectores que han impulsado la defensa de estas leyes que protegen a la industria de librerías buscan informar y dar visibilidad sobre la importancia de una legislación que proteja al lector y a los trabajadores del sector, pero también hablar sobre el valor del libro y el fomento de la lectura.
El comunicado que impulsan las Universidades públicas del país explicitan que “el libro no es solo un objeto comercial, es un vehículo de conocimiento y cultura, desde hace siglos. Lectores, autores, editores y libreros merecen más y mejores libros”.


