Milei se apuró a anunciar el feriado nacional para “recibir” a la Selección apenas terminó la final, pero a la hora de bajarlo a la práctica el Gobierno quedó esperando que fuera la AFA la que resolviera los detalles de una fiesta que, a esta altura, nadie sabe si va a existir.
Esta situación provocó ira en algunas personas que no comulgan con la actuación de Milei, y lo expresaron duramente en redes sociales con argumentaciones que tienen sentido desde lo práctico.
Sin plan, sin fecha, sin certezas
El anuncio presidencial llegó antes que cualquier operativo concreto. Y mientras la Casa Rosada seguía sin confirmar nada, trascendió que buena parte del plantel ni siquiera tiene pensado volver a la Argentina en el corto plazo: muchos jugadores se van directo de vacaciones o a reincorporarse a sus clubes en Europa.
Entre los que no vuelven están justamente dos de los nombres que le habrían dado sentido a cualquier festejo masivo: especialmente Lionel Messi y también su ladero Rodrigo De Paul. Según pudo saberse, ambos partieron directo a Miami, donde viven, para reencontrarse con sus familias, sin descartarse un regreso al país en los próximos días, pero sin fecha firme.
La AFA, obligada a ordenar lo que el Gobierno no armó
Fue la propia AFA la que terminó comunicando, en un parte que dejó lo más importante para el final, que una parte de la delegación (jugadores, cuerpo técnico y staff) iba a volver al país mientras que otro grupo directamente no pisaría suelo argentino tras la final.
En los hechos, fue el ente futbolístico el que tuvo que salir a ordenar una logística que el propio Ejecutivo había prometido resolver con bombos y platillos apenas horas antes.
A eso se suma que quedó descartado cualquier paso por Casa Rosada: allegados al plantel confirmaron que no hay margen para ese tipo de acto, y que sin Messi no habrá organización de ningún festejo masivo.
Jugadores sin ganas de hablar ni de celebrar
El otro dato que atraviesa el humor del plantel es el silencio post derrota. Ningún futbolista quiso hablar con la prensa tras la caída ante España; solo Scaloni dio la cara. “Estoy yo acá hablando con ustedes porque los chicos no quieren hablar y es comprensible”, dijo el DT, mientras el resto del plantel se retiraba en fila, sin cruzar palabra con los periodistas presentes.
Un feriado que depende de la buena voluntad de otros
Con la Selección resolviendo por su cuenta quién vuelve y quién no, y con la AFA como la única que terminó comunicando algo concreto, el anuncio del feriado queda cada vez más como un gesto apresurado: un decreto que salió antes que cualquier certeza sobre si habría siquiera festejo que justificarlo.
En las próximas horas, desde el propio seleccionado le podrían bajar la noticia al Gobierno de que no habrá celebración masiva alguna, dejando la palabra presidencial en “offside” frente a una definición que, en los hechos, terminó estando en otras manos.

