Lo que comenzó como una consulta para resolver un conflicto familiar terminó convirtiéndose, según la investigación judicial, en una millonaria maniobra de extorsión. Una mujer de Mar del Plata denunció que una tarotista la mantuvo durante meses bajo amenazas vinculadas a supuestos “trabajos espirituales”, hasta lograr que le entregara 15 millones de pesos, 26 mil dólares, joyas, electrodomésticos y otros bienes de alto valor.
La causa está en manos del fiscal Luis Ferreyra, titular de la UFI N°12, quien sostiene que el punto de quiebre se produjo cuando la víctima decidió dejar de pagar por los rituales. A partir de ese momento, de acuerdo con la denuncia, comenzaron las intimidaciones para obligarla a seguir entregando dinero.

Según consta en el expediente, la acusada aseguraba que interrumpir el supuesto trabajo espiritual provocaría graves consecuencias para toda la familia de la mujer. En distintos mensajes de voz le advertía que los “arcángeles” reclamaban completar el ritual y que, de no hacerlo, sus hijos y su nieto correrían peligro.
Con el paso de las semanas, las amenazas se volvieron cada vez más directas. La tarotista también le decía que conocía a todos sus familiares y que “todos iban a caer” si no cumplía con los pagos exigidos. Para los investigadores, esas expresiones tenían como único objetivo generar miedo para sostener la maniobra.
La denuncia sostiene que, durante aproximadamente tres meses, la víctima entregó además de dinero en efectivo distintos objetos de valor, entre ellos un televisor de 65 pulgadas, una PlayStation 5, teléfonos celulares, joyas y otros bienes que la acusada le pedía bajo distintos pretextos.
La pesquisa derivó en un allanamiento realizado por la DDI de Mar del Plata en un departamento ubicado sobre la avenida Colón al 2900. Allí los policías secuestraron más de 1.240.000 pesos en efectivo, 300 dólares, un celular, un lavarropas, un televisor, diplomas vinculados al tarot, cuadernos con anotaciones, pagarés, un sello y distintos elementos utilizados en rituales, como velas, estatuillas y cintas.

Durante el procedimiento también fue identificada otra mujer, de 61 años, a quien la fiscalía considera colaboradora de la principal imputada. De acuerdo con la investigación, recibía transferencias bancarias, acompañaba a la denunciante cuando debía comprar electrodomésticos y participaba en el retiro del dinero.
Ambas quedaron imputadas como coautoras del delito de extorsión por chantaje, aunque no fueron detenidas. Tras ser notificadas de la formación de la causa recuperaron la libertad y serán citadas a declaración indagatoria en los próximos días.
Mientras tanto, la fiscalía intenta determinar si existieron más víctimas. Para eso analiza una libreta incautada durante el allanamiento, donde aparecen nombres y montos de dinero que podrían corresponder a otras personas que mantuvieron contacto con la presunta vidente.

