El portazo de Manuel Adorni al cargo de Jefe de Gabinete del gobierno Nacional el pasado sábado, el exfuncionario terminó de desactivar su última terminal de poder en el Estado. Fuentes cercanas al gobierno confirman que, en el transcurso de esta semana, presentará su dimisión como director por el Estado en YPF, completando así un retiro absoluto de la actividad pública tras dos años y medio de altísima exposición y desgaste.
La decisión, nacida del propio Adorni, busca poner un freno de mano a lo que él mismo denominó una “carnicería mediática”. El ahora exjefe de ministros venía arrastrando meses de severa erosión política y judicial, cercado por investigaciones sobre su patrimonio, una causa por presunto enriquecimiento ilícito en manos de la Justicia federal y una fuerte presión de la oposición en el Congreso.
“El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío. No puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero”, disparó Adorni en su carta de despedida dirigida al presidente Javier Milei, donde también rechazó de forma tajante las acusaciones de corrupción, tildándolas de operaciones y falsedades orientadas a desacreditarlo.
Una salida contracorriente
La salida expuso las primeras líneas de tensión interna en la cúspide del poder. En el texto de renuncia quedó en evidencia que el presidente Milei intentó retenerlo hasta el último minuto. “Por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos”, confesó el exfuncionario. Mientras el mandatario optó por un sugestivo silencio directo —limitándose a replicar los textos oficiales en sus redes—, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, asumió la vocería del afecto, despidiéndolo con elogios a su “integridad” y validando el calvario familiar que motivó su salida.
El futuro de la “acción de oro”
La salida de Adorni de la petrolera estatal no es un detalle menor en el esquema corporativo. Ocupaba un sillón de director Clase A, el cupo estratégico ligado a la “acción de oro” con la que el Estado nacional resguarda sus facultades especiales en la compañía que conduce Horacio Marín.
Su dimisión deberá ser tratada y aceptada formalmente por el directorio de YPF en los próximos días. En los pasillos de la Casa Rosada ya se especula con el rediseño del organigrama, la silla vacante en la petrolera suele reservarse de forma tradicional para quien coordine la Jefatura de Gabinete. Con el nombre de Diego Santilli sonando con fuerza para sucederlo en el ala política del Gobierno, el destino de la representación estatal en la mayor empresa del país corre en paralelo a la urgente reconfiguración del elenco gubernamental. Por lo pronto, Adorni ya inició su repliegue, lejos de los micrófonos y del calor del poder.

