Luego de varios meses de demora atravesados por la feroz interna entre el kicillofismo y La Cámpora, el Senado comenzó a poner en marcha las comisiones permanentes. Este miércoles quedaron formalmente constituidas las comisiones de Asuntos Constitucionales y Acuerdos y de Trabajo y Legislación Social, en medio de la frágil tregua política sellada dentro de Fuerza Patria.
Si bien estaban en agenda, la activación de las comisiones llegó después de que la vicegobernadora Verónica Magario firmara un nuevo decreto corrigiendo el esquema original de integración que había generado fuerte malestar interno y reabierto la disputa entre los distintos sectores del oficialismo.
El conflicto se había desatado especialmente por la conducción de la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA), uno de los organismos más sensibles de la Cámara alta debido a que por allí deben pasar los pliegos judiciales, designaciones y acuerdos institucionales. En un primer decreto, ese espacio había sido otorgado a Malena Galmarini, lo que provocó resistencias dentro del kirchnerismo duro y elevó la tensión entre los socios peronistas.
Finalmente, el acuerdo político terminó consolidando una especie de equilibrio interno: La Cámpora retuvo ACA, el massismo, vía Malena Galmarini, se quedó con Reforma Política y también ganó terreno con la presidencia de Presupuesto e Impuestos (Valeria Arata), mientras que el kicillofismo aseguró el control de Legislación General con Germán Lago.
GONZÁLEZ SANTALLA QUEDÓ AL FRENTE DE ASUNTOS CONSTITUCIONALES
La comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos quedó presidida por el senador camporista de Fuerza Patria Emmanuel González Santalla. La vicepresidencia será ocupada por Sergio Vargas y la secretaría por Adrián Santarelli.
Además, la integrarán Sergio Berni, Mario Ishii, Guillermo Montenegro, Pedro Borgini, entre otros legisladores oficialistas y opositores.
Se trata de una comisión determinante dentro del funcionamiento parlamentario porque dictamina sobre cuestiones vinculadas a principios constitucionales, conflictos de poderes, expropiaciones, declaraciones de utilidad pública y acuerdos para la designación de funcionarios judiciales y provinciales.
La presidencia de González Santalla fue interpretada dentro del oficialismo como un triunfo de La Cámpora en una de las discusiones más calientes de las últimas semanas.
Aunque inicialmente trascendía que la vicepresidencia de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos iba a quedar para la senadora libertaria María Luz Bambaci, finalmente el lugar fue ocupado por Sergio Vargas. La legisladora de La Libertad Avanza no estuvo presente al momento de la constitución y sufrió problemas técnicos para conectarse de manera virtual. En ese contexto, el oficialismo aceleró la votación y, con impulso de Sergio Berni, avanzó con la designación de autoridades antes de que Bambaci lograra incorporarse a la reunión.
TRABAJO Y LEGISLACIÓN SOCIAL QUEDÓ PARA MARÍA ROSA MARTÍNEZ
En paralelo, también quedó constituida la comisión de Trabajo y Legislación Social, que será encabezada por la senadora de Fuerza Patria María Rosa Martínez.
La acompañarán como vicepresidente Fernando Coronel y Sergio Vargas en la secretaría.

Entre sus integrantes aparecen el senador del PRO Pablo Petrecca, además de representantes de La Libertad Avanza y del oficialismo.
La comisión tendrá intervención en iniciativas vinculadas a legislación laboral, seguridad social, derechos de los trabajadores, promoción del empleo y asuntos gremiales, además de proyectos relacionados con turismo social y subsidios para instituciones que desarrollen actividades en esa área.
EL MASSISMO SE FORTALECIÓ EN EL REPARTO
La resolución del conflicto interno dejó además fortalecido al Frente Renovador de Sergio Massa, que actuó como articulador entre los distintos sectores del oficialismo.
El espacio logró quedarse con la comisión de Reforma Política y Régimen Electoral, que será presidida por Malena Galmarini, y con Presupuesto e Impuestos, encabezada por la senadora juninense María Valeria Arata.
En el massismo aseguran que el acuerdo fue trabajado “de punta a punta” por el sector renovador y remarcan que fueron quienes sostuvieron las negociaciones para evitar que la disputa escalara y siguiera paralizando el funcionamiento legislativo del Senado.

