El gobierno de la provincia de Buenos Aires activó este viernes la mesa de monitoreo salarial con los gremios estatales, aunque como se preveía no hubo una oferta de aumento. La reunión funcionó como una instancia de revisión económica y financiera, en el marco de la cláusula acordada en la última paritaria.
Según indicaron fuentes del Ejecutivo bonaerense, el encuentro estuvo centrado en exponer “en detalle la situación económica de la Provincia”, con un panorama marcado por la caída de la actividad económica, el cierre de empresas, la pérdida de empleo registrado y el aumento de la morosidad de las familias bonaerenses que impacta de ellos en los ingresos de la Provincia.
Desde la administración de Axel Kicillof también actualizaron ante los sindicatos el impacto que, aseguran, tienen las políticas del gobierno nacional sobre las cuentas provinciales. En ese sentido, señalaron que la pérdida de recursos para Buenos Aires asciende a “24,6 billones de pesos” entre recortes, caída de transferencias y fondos adeudados por Nación.
Una revisión prevista en la última paritaria
La convocatoria se realizó en el marco de la cláusula de monitoreo incorporada en el último acuerdo salarial firmado en marzo. Allí se había establecido una instancia de revisión para este mes, aunque algunos gremios alertaban sobre la necesidad de una mejora inmediata debido al impacto de la inflación sobre los salarios.
En la previa del encuentro, desde los sindicatos ya eran escépticos sobre la posibilidad de una propuesta: “Está acordado que se abra una mesa de monitoreo. Al abrirse con la liquidación cerrada ya en mayo no iba a haber novedades”, señalaron fuentes gremiales consultadas por este medio.
En representación de ATE Buenos el secretario general, Claudio Arévalo, solicitó “de manera urgente un incremento salarial para no seguir perdiendo el poder adquisitivo de nuestro salario que se ve deteriorado producto de la suba de precios en servicios básicos y esenciales”.
Finalmente, la reunión terminó sin una nueva oferta y con pase a cuarto intermedio. La última paritaria cerrada en marzo había establecido un incremento acumulado del 9%: un 1,5% adelantado en febrero y luego un 7,5% dividido entre marzo y abril.
La discusión salarial volverá a abrirse en junio y ya los gremios anticipan dificultades: “Sabemos que van a querer ofrecer poco y nada” sostienen. En ese marco, el dato de la inflación de mayo será uno de los condicionantes de la negociación.

