La economía doméstica en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos en las últimas décadas. Según advierte el economista Christian Buteler, en dialogo con “Palabras más, palabras menos” LA CIELO FM103.5, los créditos para las familias han alcanzado un récord de morosidad en los últimos 15 años, superando incluso los niveles registrados durante la crisis sanitaria global. Esta situación, lejos de ser un error de cálculo de las entidades financieras o una mala administración individual, responde a una erosión profunda del bolsillo. “Se debe a una pérdida de poder adquisitivo, el ingreso disponible que le queda a la gente con los aumentos ha ido disminuyendo”, explica el especialista.
Elegir entre la luz o la cuota
El escenario actual ha forzado a los hogares a tomar decisiones extremas sobre sus consumos básicos. “La gente tiene que elegir qué pagar, si pagar la luz, el gas —que ha aumentado tanto—, los alimentos o la cuota con el banco por el crédito que tomó”, señala Buteler. Esta asfixia financiera se ve agravada por tasas de interés que resultan inexplicables bajo la lógica del mercado actual. Mientras los economistas y bancos proyectan una inflación del 30% o 40% para los próximos doce meses, entidades estatales como el Banco Nación cobran costos financieros totales que oscilan entre el 150% y el 170% por créditos personales. “No hay razón ni forma de explicar” tal nivel de interés frente a la inflación esperada, sentencia el analista.
La trampa de la doble imposición estatal
Una de las mayores críticas de Buteler recae sobre la política impositiva y monetaria del propio Gobierno. El “apretón monetario” del Banco Central, utilizado como herramienta para bajar la inflación, tiene como daño colateral una tasa real asfixiante. A esto se suma un componente impositivo que el economista describe como una doble imposición del IVA. “Si vos sacás un crédito para comprar una heladera vas a pagar por la heladera el 21% y por el crédito para comprar esa misma heladera también el 21%”, detalla, subrayando que el Estado termina cobrando dos veces por el mismo bien: una por el producto y otra por su financiación.
Necesidad vs. Opción: El peligro de las billeteras virtuales
A pesar de las tasas prohibitivas, la demanda de crédito no cesa, impulsada por la falta de alternativas para llegar a fin de mes. Buteler es tajante al respecto: “El que hoy se endeuda no lo hace por opción, lo hace más bien por necesidad”. En este contexto, las billeteras virtuales —aunque ofrecen una solución rápida “a un botón de distancia”— representan un riesgo mayor debido a que sus tasas son incluso “mucho más arriba todavía” que las de los bancos de primera línea, dado que su fondeo es más costoso.
La recomendación para el ciudadano de a pie es evitar cualquier forma de endeudamiento en el actual contexto de mercado, ya que las herramientas que deberían servir para paliar la crisis se están convirtiendo en su sentencia financiera. Como concluye el economista, en la Argentina de 2026, “tomar un crédito es tomar un salvavidas de plomo: más que ayudarte a mantenerte, te va a terminar hundiendo”

