La denuncia que involucra al vocero presidencial por un presunto pago de USD 245 mil en negro a un contratista de Exaltación de la Cruz, Matías Tabar, para remodelar la casa del Jefe de Gabinete en el country Indio Cua abrió un frente judicial y político que rápidamente escaló en redes sociales.
Cuando el Gobierno esperaba darle un cierre a la polémica con la férrea defensa del funcionario en el Congreso encabezada por el presidente Javier Milei y su hermana Karina, la declaración del testigo volvió a poner el foco en las gastos irregulares y los lujos y excentricidades de Adorni, que sacuden unas de las banderas que catapultaron al poder al economista libertario: la lucha contra los privilegios de la casta política.
Con desesperación, la reacción del gobierno fue tratar de deslegitimar al testigo y hablar de sus supuestos vínculos con el kirchnerismo
Cuentas alineadas al Gobierno y dirigentes libertarios comenzaron a instalar un eje alternativo: el vínculo del contratista con el municipio de Exaltación de la Cruz.
Entre quienes impulsaron esa línea aparece la legisladora bonaerense Florencia Arietto, que amplificó en redes sociales la relación entre el proveedor y el distrito gobernado por el peronismo.
El vínculo con el municipio de Exaltación de la Cruz
El vínculo real entre el distrito y Matías Tabar es la de un proveedor de pueblo habitual- lo viene haciendo desde hace varias gestiones locales de distintos signos políticos- y no guarda relación alguna con las acusaciones que circulan.
“Es un proveedor más que vende resmas de papel de un insumo chico en una municipalidad muy pequeña” explicaron fuentes municipales consultadas por Infocielo.
Todas las operaciones, agregan, se realizan mediante los mecanismos habituales, como licitaciones y órdenes de compra.
En municipios pequeños como Exaltación de la Cruz, señalan, los proveedores de peso se encuentran en otros rubros como los de insumos hospitalarios, combustibles o contratistas de obra pública, todos muy lejos del perfil del proveedor en cuestión.
Una trayectoria familiar en el distrito
Además, en la localidad de Exaltación de la Cruz remarcan que la familia Tabar tiene una trayectoria de muchos años en la zona — tuvo uno de los primeros locales de informática en Capilla del Señor— que los llevó, en otra época, a vender cámaras de seguridad al municipio. “Es una familia de laburo” sostienen.
Otro de los puntos que contradicen el planteo libertario es una pertenencia política alejada del peronismo, como queda de manifiesto en varios de los posteos de Matías Tabar en sus redes sociales, a quien sus propios allegados tildan de “gorila” y votante de Milei.

Su esposa incluso tuvo participación como concejal de un espacio vecinalista que no comulga con el signo político de la gestión que lideró Diego Nanni y que actualmente continúa Luis Mariano Martín.
La causa en el centro del debate
Mientras el debate escala en redes, en Exaltación de la Cruz insisten en que el dato de las resmas ilustra el verdadero vínculo con Matías Tabar: un proveedor más del distrito.
Para las autoridades locales solo se trata de un intento por desviar la atención: “A Arietto se le va la mano con una familia que no tiene nada que ver. El que tiene que dar explicaciones es Adorni” sostienen.
En ese cruce de versiones, el dato concreto del proveedor —acotado a insumos básicos y sin incidencia estructural en el municipio— reordena la discusión y vuelve a poner el eje en la denuncia original, que por estas horas concentra la atención judicial y política en torno a Manuel Adorni.

