La ciudad de La Plata se prepara para recibir la llegada de la banda surcoreana de K-pop BTS, junto con una multitud de seguidoras que integran su comunidad oficial de fans. La agrupación, formada por siete integrantes en el año 2013, concretó un éxito absoluto en la industria musical mundial.
En el año 2022, el grupo realizó una pausa en sus actividades debido a que los varones en Corea del Sur deben cumplir con el servicio militar obligatorio. Tras cumplir con esa obligación, los artistas regresaron con una gira de reunión que rompe récords a nivel global.
Este retorno genera una gran expectativa en la capital bonaerense por la masiva presencia de las ARMY, el colectivo de seguidoras que acompaña al grupo por todo el mundo. Esta comunidad reúne a dos franjas etarias predominantes, con integrantes que tienen entre 15 y 25 años, junto a otro sector que abarca entre los 35 y 60 años.
La confirmación de este evento en el Estadio Único provocó desde mediados de marzo la instalación de tres carpas por parte de las admiradoras, las cuales fueron desarmadas por las autoridades locales.
Impacto económico y la extraordinaria capacidad de organización de las ARMY
El desembarco de la agrupación representa un movimiento cultural y económico sin precedentes para las finanzas regionales. En su columna ‘Antonegra’ para ‘Palabras más, Palabras menos’ en LACIELO 103.5, analizó el fenómeno. Como antecedente de este impacto masivo, la gira más reciente de la banda superó los 500 millones de dólares en ventas de entradas y alcanzó una proyección total de 1.000 millones de dólares. Además, las autoridades de la ciudad de Bogotá declararon que la realización de dos conciertos en su territorio derivó en una circulación de aproximadamente 150.000 millones de pesos colombianos.
La fuerza comercial de este colectivo responde a una organización casi política y extremadamente disciplinada. Las seguidoras coordinan tareas voluntarias que abarcan la traducción del idioma coreano, la gestión de colectas de dinero y el desarrollo de campañas masivas en plataformas digitales.
La sociología denominó trabajo de fans a este despliegue de esfuerzo sin remuneración que produce un valor gigantesco para la industria. Esta labor solidaria demostró su alcance en el año 2020, cuando el grupo reunió un millón de dólares en solo 24 horas para colaborar con la causa Black Lives Matter.
A nivel discográfico, el lanzamiento de su material más reciente logró la cifra de 110 millones de reproducciones en un solo día, con un millón de escuchas completadas en sus primeros diez minutos. La movilización de recursos económicos y culturales generada por este colectivo resulta difícil de igualar por cualquier otra agrupación en el mundo.
El alcance de esta comunidad excede la órbita estrictamente musical para influir en los asuntos públicos mediante el activismo social. En el año 2020, las integrantes de este colectivo coordinaron una acción de protesta contra la campaña presidencial de Donald Trump en Tulsa, donde reservaron la totalidad de las entradas disponibles para dejar el recinto vacío.
De esta manera, el compromiso compartido por una causa cultural actúa como un motor de participación cívica y construcción de identidad de manera independiente a las instituciones tradicionales.

Vínculos parasociales y el fenómeno de las relaciones a distancia
La conexión entre la agrupación y sus admiradoras se fundamenta en un vínculo parasocial, definido como un tipo de intimidad a distancia en el que una persona percibe una cercanía directa con una figura pública que no la conoce en la vida real. Investigaciones sociológicas que comenzaron en el año 1956 estudiaron este fenómeno que se intensificó con la expansión del entorno digital. Un estudio realizado en el año 2024 determinó que más de la mitad de los participantes experimenta una relación parasocial fuerte con alguna personalidad destacada.


